La corrupción en las obras públicas de Huánuco

La región de Huánuco enfrenta un grave problema de corrupción en la ejecución de obras públicas. Casi la totalidad de los proyectos presentan serias deficiencias debido a la falta de seriedad de las empresas que ganaron las licitaciones y a la ausencia de una supervisión adecuada por parte de las autoridades competentes. Esta situación no solo genera un desperdicio de recursos públicos, sino que también afecta directamente la calidad de vida de los ciudadanos.

Un claro ejemplo de esta problemática es la construcción de pistas y veredas en Chinchao, Acomayo. A pesar de haberse pagado 4.7 millones de soles por este proyecto, se han encontrado graves deficiencias, como una capa asfáltica de apenas 7 cm de espesor, cuando el estándar mínimo es de 20 cm. Además, se han detectado rajaduras en las congrejeras, evidenciando la mala calidad de los materiales utilizados y la falta de supervisión durante el proceso constructivo.

Otro caso preocupante es el malecón Walker Soberón, cuya obra se encuentra paralizada debido a las deficiencias encontradas. La irresponsabilidad de las empresas ganadoras de la licitación y la falta de supervisión por parte de los funcionarios del gobierno regional han llevado a esta situación, perjudicando a la población que esperaba beneficiarse de este espacio público.

Es fundamental que los consejeros del gobierno regional, quienes cuentan con una partida de 600 mil soles destinada a la supervisión de obras, cumplan con su labor de manera efectiva. Deben movilizarse y acercarse a los proyectos para verificar la calidad de los trabajos realizados antes de que se realicen los pagos correspondientes. Solo así se podrá garantizar que las obras cumplan con los estándares requeridos y tengan una duración adecuada.

Para enfrentar este problema, es necesario implementar un sistema de supervisión riguroso y transparente. Se deben establecer mecanismos de control que permitan detectar irregularidades en las obras públicas de manera oportuna, así como sancionar a las empresas y funcionarios responsables de las deficiencias encontradas. Además, es crucial fomentar la participación ciudadana en la vigilancia de los proyectos, brindando canales de denuncia y seguimiento accesibles a la población.