En un lamentable incidente ocurrido en la sede principal del Banco de la Nación en San Borja, un empleado de la empresa de seguridad Prosegur, Marcel Héctor del Carpio Salas, de 40 años, colapsó en su lugar de trabajo y falleció días después debido a una respuesta inadecuada a su emergencia médica. El caso, que fue inicialmente mantenido en secreto por la empresa y la familia, ha salido a la luz pública gracias a un informe televisivo.
El trágico evento comenzó cuando del Carpio Salas ingresó a su oficina el pasado 19 de febrero a las 6:53 a.m. y colapsó sobre su escritorio segundos después. A pesar de los intentos iniciales de un colega por brindarle asistencia y pedir ayuda adicional, las acciones de rescate no fueron suficientes. Dos agentes de seguridad llegaron posteriormente sin lograr mejorar la situación del afectado.
En un esfuerzo desesperado, otro miembro del equipo buscó un botiquín para aplicar primeros auxilios básicos, como el uso de alcohol. Sin embargo, la atención médica adecuada se vio comprometida cuando el supervisor del centro de control, Jean Lazo Salcedo, priorizó revisar las grabaciones de seguridad antes de atender directamente a la víctima.
A pesar de que una camilla fue traída al lugar a las 7:04 a.m., el cuerpo de Carpio Salas permaneció en el suelo durante 14 minutos adicionales antes de ser trasladado al hospital. De manera crítica, no se utilizó una ambulancia para el traslado, sino el automóvil de un empleado, lo que posiblemente contribuyó a la fatal demora.
Del Carpio Salas falleció cinco días después del incidente en el hospital de EsSalud de Angamos debido a complicaciones cerebrales derivadas de la falta de oxígeno durante el colapso. Carlos Carcausto, especialista en técnicas de reanimación, criticó la gestión del incidente, señalando la ausencia de una intervención médica rápida y eficaz.




