Por: Miguel Ángel Sánchez Gutiérrez
Hace más de un año, se pudo determinar de manera irrefutable, cómo familiares de personas fallecidas beneficiarios de los programas sociales (Pensión 65 – Programa Juntos), cobraron sus depósitos mensuales en el Banco de la Nación, en muchos de los casos fueron orientados por los propios promotores de dichos programas quienes les decían: “…cobra para que no pierdan ese beneficio que da el Estado…”, el argumento de los familiares en la mayoría de los casos fue una constante: “…somos pobres no tenemos para el entierro…” mencionaban también: “…no tenemos para subsistir, es por eso que hemos cobrado…”
La idea de vocación de servicio, de este modo, se vincula a la predisposición de un individuo para satisfacer las necesidades de otro. Quienes tienen vocación de servicio, por lo tanto, se inclinan a brindar colaboración o ayuda. Puede relacionarse la vocación de servicio con la solidaridad y el accionar desinteresado. Al brindar un servicio solidario, la persona recibe una recompensa que se puede calificar como interna o espiritual: la satisfacción de hacer aquello que se cree correcto. No se busca, en cambio, satisfacer un interés material u obtener otro tipo de rédito. La vocación de servicio, en los trabajadores del Banco de la Nación, es un valor innato, porque la gran mayoría de ellos siempre ha servido con esa virtud incuestionable, al margen de la cantidad de operaciones diarias (de 350 a 400 operaciones) aproximadamente, lo que los posiciona dentro de los mejores en todo el sistema financiero y bancario a nivel nacional, sin embargo, esa calidad en el servicio, nunca ha sido reconocida por ninguna de las administraciones de turno en los diferentes gobiernos.
En un caso similar en una denuncia penal Capeta Fiscal N° 1517-2015 Tacna, en la página 5, se señala textualmente lo siguiente: “…el denunciado Roberto Choquecota Curo ha procurado para si un provecho ilícito, ya que a través de astucia, ardid u otra forma fraudulenta ha inducido a error al Banco de la Nación al otorgarle una suma de dinero correspondiente a un programa social-“Pensión 65: que no le corresponde. (sic)…”. Con un simple análisis jurídico, se puede apreciar claramente, que el Fiscal ha actuado con verdadero criterio de conciencia y como manda la Ley, en vista que el denunciado se ha ensañado con premeditación y alevosía, en provecho propio utilizando la astucia y el ardid contra el trabajador (víctima) que le brindó el servicio.
Lo más lamentable y preocupante, es como algunos malos “funcionarios” del Banco de la Nación, se han ensañado con los trabajadores (víctimas), que han sido sorprendidos por sujetos inescrupulosos (varones o mujeres), utilizando precisamente la astucia y el ardid, premeditación y alevosía, con el único fin de cometer un acto ilegal, el cual ha sido cobrar de las cuentas de ahorros de sus familiares, como propiamente ellos mismos han declarado, para provecho propio. Sin embargo en el caso de nuestra Región Huánuco, estos malos “funcionarios” por orden del Sub Gerente de la Macro Región III Huancayo, han procedido a denunciar penalmente a los trabajadores (víctimas), en lugar de denunciar a quienes cobraron dichos ahorros (dolosamente), es decir, nuevamente se cumple la paradoja el mundo al revés, como los casos de personas que son asaltadas, que actúan en defensa propia, al utilizar su arma de fuego con licencia vigente y matan al atacante, finalmente es detenido el que asumió su defensa con el mayor riesgo de perder su propia vida. En conclusión, que pasaría si sucede (nadie lo desea) un asalto en el Banco de la Nación, entran los miembros de una banda y se llevan S/. 100,000.00; quienes serían los culpables, ¿¿los trabajadores??
En tal sentido, hacemos un llamado a la reflexión, al nuevo Presidente del Directorio del Banco, para que se realice un cambio total de estos malos funcionarios, que han actuado en contra de los trabajadores sin prueba alguna, dejando de lado los principios del debido proceso, inmediatez, razonabilidad, proporcionalidad y tipicidad, es decir, los han convertidos de víctimas a victimarios.



