Familiares piden justicia para madre e hija arrojada al río

Familiares y amigos de la madre adolescente Judith Chagua Alminco (15) y su bebé Jheydi Espíritu Chagua, de apenas 1 año y dos meses de nacida, mostraron su indignación por el accionar del fiscal adjunto, Brosely Osco Mamani, de la Primera Fiscalía Penal Corporativa de Huánuco, quien liberó al presunto feminicida confeso.
Wilder Espíritu Deza (27), obrero de la municipalidad de Chinchao, fue intervenido el 13 de febrero por policías de la comisaría de Acomayo, acusado de estar detrás de la desaparición de su pareja Judith y su hija Jheydi; sin embargo horas después fue liberado por el fiscal pese a haber confesado ante la policía que las empujó al río, e incluso les guió por el camino por donde las llevó y donde hallaron prendas de vestir de la bebé y sandalias de su madre.
Protestaron
Los deudos protestaron con gritos a viva voz y pancartas en mano, exigiendo justicia. “Justicia para Judith y Jheydi”, “fiscal haga justicia, eres nuestra esperanza”, “cadena perpetua para el asesino”, arengaban y mostraban en sus pancartas frente a la morgue de Huánuco, donde fue internada la bebé para que se le practique la necropsia de ley.
“Lo tenía todo premeditado. Él (Wilder) la llamó insistentemente con engaños. Le dijo que le daría víveres, luego la llevó a un lugar desolado y la empujó al río junto a su bebé que la tenía cargada en la espalda”, declaró Inés Villar Alminco, hermana de la víctima. Refirió también el que el sujeto había amenazado con matarla desde cuando estuvo embarazada y ahora amenaza con matar a su suegra”.
Los familiares refirieron que el fiscal liberó al sujeto argumentando que no había flagrancia delictiva, además no había pruebas porque no había los cuerpos, pero el miércoles hallaron el cuerpo en estado de descomposición de la infanta a la altura de la represa de Odebrecht, mientras que la madre aún no ha sido ubicada. Policías de la comisaría de Acomayo, y del Escuadrón de Emergencia y los familiares la buscan intensamente.
En tanto, Wilder Espíritu Deza, principal sospechoso del atroz asesinato, estaría como no habido e incluso abandonó su centro de trabajo como jardinero en la Municipalidad de Chinchao, mientras que la población está enardecida por el macabro hecho.
Por su parte, el presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Huánuco, Jhon Martel Trujillo, en conversación con la reportera del diario AHORA, manifestó que está solicitando a Control Interno, investigar al indicado fiscal.