En un giro preocupante para la seguridad pública en Huánuco, Rafael Eduardo Fuentes Manrique, ciudadano venezolano de 31 años, fue puesto en libertad tras ser capturado por la Policía Nacional del Perú (PNP) debido a un asalto cometido en una botica de Tingo María. Esta decisión, tomada por la Fiscalía, ha causado consternación entre los residentes y las autoridades locales.
Fuentes Manrique, quien fue detenido tras el asalto, es ahora un hombre libre, visto recientemente en Huánuco, aumentando la inquietud en la comunidad. La liberación de este individuo ha sido criticada por muchos, quienes consideran que la Fiscalía ha fallado una vez más en proteger a la sociedad de elementos potencialmente peligrosos.
La Policía Nacional ha emitido una alerta y recomienda a los ciudadanos mantenerse vigilantes y reportar cualquier actividad sospechosa. Este incidente plantea serias preguntas sobre la eficacia de las medidas judiciales y el proceso de rehabilitación para delincuentes en la región, destacando una vez más la necesidad de revisar cómo se manejan estos casos para asegurar la seguridad pública.




