En una decisión crucial, el Congreso de la República del Perú resolvió no inhabilitar al ex Primer Ministro Aníbal Torres Vásquez de ocupar cargos públicos por un período de diez años. La votación, realizada el 10 de abril de 2024, concluyó con 55 votos en contra de la medida, 18 a favor y 13 abstenciones, dejando a Torres libre de las acusaciones que amenazaban su carrera política.
Este resultado se deriva del informe presentado por la presidenta de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales, Lady Camones, que acusaba a Torres de violar varios artículos de la Constitución peruana durante su mandato como primer ministro bajo la administración de Pedro Castillo. Entre las infracciones señaladas se encontraba el manejo inadecuado de los Consejos de Ministros Descentralizados y declaraciones controversiales emitidas en entrevistas.
La propuesta de inhabilitación, que había sido previamente aprobada por la Comisión Permanente con 15 votos a favor, enfrentó la oposición de las bancadas aliadas a la gestión de Castillo, incluyendo Perú Libre y Juntos por el Perú, así como Podemos Perú y Perú Bicentenario, quienes votaron en defensa del ex primer ministro.
La Subcomisión de Acusaciones Constitucionales había argumentado que Torres ejerció sus funciones de manera indebida, organizando sesiones de consejo sin un marco legal o constitucional y superando los límites de la libertad de expresión para un funcionario público,sin embargo el pleno del Congreso decidió finalmente no proceder con la inhabilitación.




