Un bombardeo israelí dirigido a un anexo de la embajada de Irán en Siria el lunes resultó en la muerte de al menos ocho personas, incluyendo siete miembros de los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán, informó el Ministerio de Defensa sirio. Entre las víctimas se encuentran dos destacados comandantes de la Fuerza Qods, Mohamad Reza Zahedi y Mohammad Hadi Haji Rahimi. Teherán ha condenado vehementemente el ataque y promete una respuesta “decisiva”.
Este incidente marca un ataque sin precedentes contra una instalación diplomática iraní en Siria, exacerbando las tensiones en una región ya afectada por la guerra entre Israel y Hamás. El Ministerio de Defensa sirio destacó que el ataque no solo destruyó completamente el edificio sino que también causó múltiples heridas y muertes, lo que ha llevado a operaciones intensivas de rescate y recuperación.
El embajador iraní en Siria, Hossein Akbari, ileso en el ataque, declaró que el bombardeo fue ejecutado con aviones de combate F-35 y seis misiles, mientras que el portavoz del ejército israelí se abstuvo de comentar sobre las acusaciones.
Este ataque contribuye al creciente temor de que el conflicto actual entre Israel y Hamás se expanda a una dimensión regional, con Irán intensificando sus críticas hacia Israel y pidiendo una acción internacional. La situación en el Medio Oriente continúa siendo extremadamente volátil, con potenciales repercusiones globales.




