En un caso que resalta la complejidad de las disputas familiares y legales, doña Teófila Eladia Céspedes de Medrano, a sus 93 años, se encuentra en el centro de una prolongada batalla legal contra nueve de sus diez hijos. La disputa se centra en la herencia dejada por su esposo, Gil Augusto Medrano Cadillo, cuyo testamento ha sido objeto de controversia y procesos judiciales en Huánuco.
Desde hace ocho años, doña Teófila ha enfrentado acusaciones y demandas por parte de sus hijos, quienes cuestionan la validez del testamento que limita la herencia paterna a solo tres de ellos y asigna el resto de los bienes para la manutención de su madre. El documento en disputa, almacenado en la notaría Jiménez Gómez, ha llevado a investigaciones por falsificación de documentos y a un proceso de caducidad de testamento en el Primer Juzgado Civil de Huánuco.
La nonagenaria ha resistido estos ataques legales, ganando previamente un proceso por demencia senil y asegurando la retirada de cámaras de vigilancia que sus hijos habían instalado en su hogar. Ahora, enfrenta un juicio oral por supuesta falsificación del testamento, con peritajes contradictorios sobre la autenticidad de la firma de su esposo.
El testamento en cuestión, redactado el 5 de abril de 2010, detalla la distribución específica de propiedades en Huánuco y la provincia de Huamalíes, excluyendo a siete de los hijos sin explicar los motivos de tal decisión. Esto ha llevado a los hermanos excluidos a desafiar la validez del documento, argumentando que carece de los requisitos mínimos de validez y forma.
Doña Teófila, quien ha trabajado arduamente para mantener y educar a sus diez hijos, ahora enfrenta la posibilidad de ser encarcelada por un testamento que asegura es legítimo. La situación es aún más complicada por el hecho de que cuatro de los hijos demandantes residen en el mismo predio que ella, lo que agudiza el conflicto familiar.




