En un clima de tensión política creciente, María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y candidata presidencial por el partido Vente Venezuela, denunció una “brutal represión” por parte del régimen de Nicolás Maduro contra su equipo de campaña. Las recientes detenciones de Henry Alviarez, coordinador nacional de organización, y Dignora Hernández, secretaria política y exdiputada, han encendido las alarmas tanto a nivel nacional como internacional.
Machado, quien comunicó estos hechos a través de X, calificó las acciones del gobierno como intentos cobardes por obstruir el proceso democrático y la lucha por la libertad en Venezuela. En un discurso apasionado desde la sede de su partido en Caracas, hizo un llamado a la unidad y resistencia ante lo que describe como una situación crítica para el país.
La respuesta del régimen no se hizo esperar, rodeando la sede de Vente Venezuela y aumentando la presión sobre la oposición con nuevas órdenes de aprehensión contra colaboradores cercanos a Machado. La fiscalía, encabezada por Tarek William Saab, anunció acciones legales contra otras siete figuras opositoras, ampliando la percepción de una campaña sistemática contra los críticos del gobierno.
Organizaciones de derechos humanos y partidos opositores han expresado su firme rechazo a estas detenciones, considerándolas arbitrarias y una muestra clara de la represión política en el país. La Misión Internacional Independiente de la ONU para Venezuela también ha señalado recientemente un recrudecimiento de la violencia y represión por parte del estado venezolano, subrayando la difícil coyuntura que enfrenta Venezuela en el preámbulo de las elecciones presidenciales previstas para el 28 de julio.Este nuevo episodio de tensiones políticas refleja la profundidad de la crisis venezolana.




