La modificación de la Ley Forestal y la reglamentación de la Unión Europea han generado incertidumbre entre los más de 350 mil pequeños productores de café y cacao en el Perú. El debate se centra en cómo conciliar la agricultura con la protección de la Amazonía sin poner en riesgo las exportaciones.
La Ley Forestal prohíbe la actividad agrícola en tierras de “aptitud forestal”, pero muchos terrenos agrícolas se han asentado históricamente en estas áreas. La modificación de la ley en enero buscaba corregir esta situación, pero también beneficia a grandes empresas y organizaciones religiosas que enfrentan procesos judiciales por deforestar la Amazonía.
La Unión Europea, principal mercado para el café y cacao peruano, no recibirá productos provenientes de la deforestación reciente a partir de 2025. Esto genera una presión adicional para los pequeños productores, quienes representan la mayoría en el sector. El desafío radica en encontrar soluciones que permitan a los pequeños productores continuar con sus actividades agrícolas de manera sostenible, sin arriesgar la protección de los bosques amazónicos ni las exportaciones.




