El desafío de gestionar el tráfico en Huánuco

En Huánuco, el Puente Calicanto, un emblemático sitio turístico, se ha convertido en un inesperado paradero vehicular hacia Lima. Esta situación evidencia un desafío significativo en la gestión del transporte urbano bajo la administración del alcalde Antonio Jara. La aparición de vehículos en busca de pasajeros en este puente no solo distorsiona su valor histórico y estético, sino que también refleja el caos vehicular que azota a la ciudad.

La gestión actual, liderada por el experimentado funcionario municipal Julio Ronquillo, enfrenta críticas por su incapacidad para organizar efectivamente el tránsito y preservar espacios turísticos clave. El aumento exponencial de combis y triciclos, que compiten ferozmente por pasajeros, ha llevado a un tráfico inmanejable, donde cruzar las calles se ha vuelto una odisea.

Además, la transformación cultural de la ciudad se refleja en las festividades tradicionales. Las cuadrillas de negritos, una expresión vibrante de la alegría local, han evolucionado, mostrando cambios en los trajes tradicionales. Este dinamismo cultural, aunque enriquecedor, también plantea preguntas sobre la preservación de las tradiciones.

Ante este panorama, proponemos una solución integral: el alcalde y su equipo deben asumir un rol activo y decisivo en la reorganización del tráfico y la preservación de espacios públicos. Es fundamental reubicar el paradero vehicular del Puente Calicanto y mejorar la infraestructura vial, incluyendo la actualización de los semáforos y la eliminación de obstáculos viales innecesarios.

Con estas medidas, Huánuco no solo mejorará su fluidez vial, sino que también potenciará su atractivo turístico y cultural. ¿Podrá el equipo municipal superar este desafío y devolver a Huánuco su dignidad y belleza urbana? La respuesta recae en su capacidad para tomar decisiones audaces y efectivas en beneficio de la ciudad y sus habitantes.