Prevención contra los huaicos

La tierra, nuestro mundo, nuestra casa, se encuentra más alterada que nunca debido nuestras negligentes actividades. La estamos destruyendo con el uso de combustibles fósiles, con bombas atómicas que prueban las grandes potencias, con los desechos químicos de las grandes industrias, etc. Asimismo, los que habitamos los países del tercer mundo, somos personas que no valoramos ni cuidamos nuestros ríos, que están llenos de basura y desmonte. Arrojamos a sus caudal, aguas servidas de los desagües de miles de hogares sin ni si quiera instalar sistemas de reciclado o lagunas de oxidación para tratar y mejorar la calidad del agua.
Todo esto hace que cambie el clima y se produzcan fenómenos naturales cada vez más fuertes, con temblores, sismos, lluvias torrenciales, sequía y frío, extremos. El calentamiento global hace que se den lluvias intensas, donde antes no ocurrían, como otros fenómenos climatológicos.
Las lluvias están causando estragos; inundando ciudades; interrumpiendo las carreteras; dejando sin casa a modestas familias, como lo sucedido en Chosica, Chaclacayo, Ica, Puerto Inca, San Rafael, etc.
Todos estos desastres naturales nos deben hacer reflexionar y prepararnos para las lluvias de febrero y marzo, que según los pronósticos, serán más intensas. Se limpiaron algunos cauces, pero los pobladores de los cerros, que circundan la ciudad, no piensan en las consecuencias, sino hasta que les suceda algo. Debemos estar alertas para cualquier eventualidad. No debemos confiarnos de este clima inestable. Rogamos a las autoridades de Defensa Civil trabajar en la prevención de posibles desastres que podrían ocurrir en diversos puntos críticos, como Llicua, Las Moras, entre otros.