La congresista Patricia Chirinos, en una serie de declaraciones a través de sus redes sociales, ha informado sobre un presunto allanamiento preliminar de su despacho y propiedades. Chirinos, conocida por su postura crítica hacia ciertos sectores políticos, calificó estas acciones como “arbitrarias e ilegales”, denunciando lo que considera una persecución política.
En su pronunciamiento, Chirinos apuntó a lo que ella llama la “caviarada”, un término despectivo usado para referirse a ciertos grupos de izquierda, acusándolos de utilizar las instituciones judiciales como herramientas de venganza política. “Ellos son los enemigos de la patria y usan las instituciones de justicia, el Ministerio Público y el Poder Judicial como armas políticas”, afirmó.
Chirinos expresó su firmeza frente a estas acciones, asegurando que no se dejará intimidar ni cesará en su lucha por el país. “Todo lo que siempre he hecho es por patriotismo, por convicción”, sostuvo, haciendo hincapié en su compromiso con los ciudadanos que, según ella, están cansados de lo que califica como “mafia caviar”.
La situación de Chirinos podría estar vinculada a la investigación del caso “La fiscal y la cúpula del poder”. Este caso implica a los asesores de la suspendida fiscal de la Nación, Patricia Benavides, quienes son investigados por supuestamente negociar votaciones en el Congreso a cambio de favorecer a parlamentarios en casos abiertos en su contra.
Aunque no se ha confirmado cómo Chirinos obtuvo la información sobre el allanamiento, ni si esto podría afectar la eficacia de las investigaciones de la Fiscalía, su denuncia ha generado un nuevo punto de discusión en el panorama político peruano. Con la tensión creciente en torno a la relación entre el poder judicial y los legisladores, este incidente promete ser un tema clave en las próximas discusiones políticas del país.




