OCDE prevé crecimiento de 2% y el 3% en América Latina en los próximos dos años

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha presentado un informe este miércoles que ofrece un panorama detallado de la economía latinoamericana, proyectando un crecimiento diverso en la región para los próximos años. A pesar de las diferencias significativas entre las economías de los países, se espera una convergencia hacia un crecimiento del PIB del 2-3% para 2025.

El informe destaca que, mientras Brasil, México y Costa Rica han mantenido un crecimiento económico robusto en el primer semestre de 2023, Colombia y Chile experimentaron una desaceleración, y Perú y Argentina mostraron un rendimiento más débil. Se prevé que las tasas de interés oficiales en Brasil continúen disminuyendo, lo que ayudaría a reducir la inflación progresivamente. México, por su parte, podría empezar a reducir las tasas de interés en la segunda mitad de 2024, con una disminución esperada de la inflación por debajo del 4%.

La OCDE advierte sobre una variedad de riesgos para los mercados emergentes de América Latina, incluyendo el impacto del ajuste monetario rápido y extenso en las principales economías mundiales. Este ajuste ha generado incertidumbre y podría exponer vulnerabilidades en diferentes sectores.

El informe también señala que las tensiones geopolíticas crecientes y las tensiones estructurales continuas en China representan riesgos significativos para el crecimiento global. Además, el cambio climático y fenómenos como El Niño plantean amenazas adicionales, con posibles efectos adversos en la producción agrícola, no solo en América Latina, sino también en otras regiones como Australia, el sudeste asiático y Sudáfrica.

La OCDE concluye que, aunque existen riesgos considerables que podrían sesgar las proyecciones hacia el lado negativo, también hay posibilidades de resultados más favorables. Este balance de desafíos y oportunidades configura un escenario complejo para América Latina en los próximos años, donde la gestión económica y política será clave para capitalizar las oportunidades de crecimiento y mitigar los riesgos.