En un contexto de creciente insatisfacción con la gestión del gobierno peruano, una reciente encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) publicada por La República revela un descontento generalizado con el actual Gabinete Ministerial. Según los resultados, el 65% de los encuestados apoya la remoción completa del equipo liderado por el premier Alberto Otárola, mientras que solo un 25% prefiere modificaciones en algunos ministerios y apenas un 4% opina que debe mantenerse sin cambios.
La presidenta Dina Boluarte, quien ha trabajado con Otárola desde el inicio de su mandato, enfrenta ahora la presión de un público cada vez más crítico. A pesar de que Boluarte ha declarado que todos los ministros, incluyendo al premier, están bajo evaluación constante, las recientes declaraciones sugieren que no se anticipan cambios inmediatos. “No tenemos apuros”, afirmó Boluarte, enfatizando que “el Perú y sus problemas son primero”.
La situación se complica con la investigación preliminar que involucra tanto a Boluarte como a Otárola por presuntos delitos de genocidio y homicidio calificado durante las protestas antigubernamentales. Además, la encuesta muestra un alto grado de desaprobación de la gestión de Boluarte, con un 85% de descontento, cifra similar a la obtenida en octubre. Este malestar se extiende al Congreso, con un 91% de rechazo a su desempeño.
Recientemente, la censura del exministro del Interior, Vicente Romero, y la aprobación de una moción de interpelación contra el Ministro de Energía y Minas, Óscar Vera, han exacerbado las tensiones. Vera debe comparecer ante el Congreso el próximo miércoles para responder a 55 preguntas sobre la presunta contaminación de ríos en Puno. La posibilidad de una moción de censura pende sobre él, lo que podría obligarle a dimitir si las respuestas no satisfacen a los parlamentarios.




