FAO aborda crisis alimentaria en América Latina y el Caribe frente a desafíos globales

En un contexto de crecientes desafíos globales, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha puesto el foco en la creciente problemática de la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe. Mario Lubetkin, director regional de la FAO para la región, destacó en Santiago de Chile la urgencia de adaptar las estrategias de seguridad alimentaria a la realidad cambiante del mundo actual.

El estudio recientemente publicado por la FAO revela una situación alarmante: la sequía en el Amazonas brasileño está dejando comunidades enteras aisladas y sin acceso a alimentos, lo que amenaza la supervivencia de las tribus locales. Esta crisis se suma a los retos planteados por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) para el periodo 2024-2025, enfocándose en los desafíos alimentarios actuales y futuros.

La pandemia de COVID-19 y los conflictos globales, según Lubetkin, han sido lecciones cruciales que han elevado la inseguridad alimentaria a una prioridad mundial, comparable a la crisis climática. La FAO ha respondido con un Plan de seguridad alimentaria que busca abordar estos desafíos de manera integral.

Luiz Inácio Lula Da Silva, presidente de Brasil y nuevo líder del G20, está impulsando una agenda global contra el hambre. Según la FAO, 719 millones de personas sufren de hambre en el mundo, una cifra que Lula ha destacado como inaceptable y urgente de abordar.

El informe de la FAO también arroja datos preocupantes sobre la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe. Si bien se registra una leve mejoría en la situación del hambre, más de 37 millones de personas aún viven en este escenario. Además, se destaca la disparidad entre diferentes regiones, con América del Sur mostrando un escenario más favorable en comparación con Centroamérica y el Caribe.

El Caribe, en particular, enfrenta desafíos únicos debido a la lenta recuperación de la industria turística. Esto ha afectado su capacidad de adquirir alimentos de calidad, contribuyendo al aumento de la obesidad en la región.

La FAO enfatiza la necesidad de una acción coordinada y eficaz que incluya la producción de alimentos en el Caribe, la atención a los precios de los alimentos y la lucha contra la malnutrición y la obesidad. El informe resalta la importancia de abordar los costos ocultos en el sistema alimentario, incluyendo dietas poco saludables y el impacto ambiental, para mejorar la seguridad alimentaria y nutricional en la región.