La presidenta Dina Boluarte recibió luz verde del Congreso para viajar a los Estados Unidos del 1 al 4 de noviembre y participar en la Cumbre Inaugural de Líderes de la Alianza de las Américas para la Prosperidad Económica (APEP). La solicitud se saldó con 65 votos a favor, 42 en contra y 5 abstenciones, después de recibir respaldo de figuras clave como el ministro de Trabajo, Daniel Maurate, y la ministra del Ambiente, Albina Ruiz, quienes enfatizaron la importancia del viaje para el país.
Sin embargo, este nuevo desplazamiento internacional reaviva las críticas sobre los costosos viajes que Boluarte ha realizado durante su mandato. En menos de un año, sus visitas a Brasil, Estados Unidos y Europa han representado un gasto cercano al millón de soles, solo contando viáticos y pasajes aéreos.
Adicionalmente, Boluarte ha sido cuestionada por gestionar asuntos estatales de forma remota, enfrentando dos mociones de vacancia y acusaciones de violar el Artículo 115 de la Constitución Política del Perú. La controversia se acentuó cuando utilizó el avión presidencial para asuntos diplomáticos, mientras peruanos quedaban atrapados en el conflicto entre Israel y Gaza. Aunque inicialmente alegó falta de capacidad logística para rescatar a los ciudadanos, un cambio en su itinerario, impulsado por la presión pública, finalmente facilitó el retorno de estos compatriotas.
La atención ahora se centrará en el resultado y repercusiones de su viaje a la Cumbre APEP en Estados Unidos.




