Oswaldo Rodríguez cumple 35 años como sacerdote

Por José Luis Chávez Valverde
El Perú hace más de tres décadas vivía momentos difíciles porque campeaba Sendero Luminoso y el narcotráfico. Las consecuencias hasta ahora las sufrimos. En este contexto, fue ordenado sacerdote, el 16 de enero de 1982, el padre Oswaldo Rodríguez Martínez por la imposición de manos de Mons. Antonio Khünner. En sus 35 años de vida sacerdotal, ha corrido mucha agua, a veces turbias y otras cristalinas, pero la fe de este clérigo se mantuvo firme como el risco frente a la corriente.
Por ello, decimos que el sacerdocio es un regalo de Dios a los hombres. Porque Él quiere salvar a los hombres con los hombres. El que recibe esta vocación tiene como misión enseñar, santificar y predicar la palabra del Divino Creador, y tiene que hacer algo por los que menos tienen. En este sentido, a lo largo de su vida sacerdotal, el padre Oswaldo sobresale por su labor espiritual, social y cultural en Huánuco.
Sus obras: El 15 de febrero de 1982, reabrió el Seminario Mayor de San Teodoro de Huánuco convirtiéndose en su promotor y rector hasta 1992. En 1982, fue nombrado párroco del Sagrario La Merced hasta 1985 y luego rector de la Capellanía de Cristo Rey. En 1983, fundó la congregación religiosa de las Hermanas Servidoras de Jesús Sumo y Eterno Sacerdote. El 16 de enero de 1986, fue nombrado director del Colegio Seminario San Luis Gonzaga.
El 23 de octubre de 1983, inició la devoción de María Causa de Nuestra Alegría, construyendo la ermita y, posteriormente, el santuario María Causa de Nuestra Alegría. En ese mismo año, inició la escenificación del Vía Crucis hasta 1990.
El 22 de marzo de 1992, inauguró la Casa de Retiro Betania, en Las Pampas. Viendo que muchos niños dormían en las calles, fundó la Casa Hogar Nazareth, que años más tarde se convirtió en la Aldea Infantil San Juan Bosco. Para continuar apoyando a los desposeídos, creó la Casa de los Jóvenes Pillko Marca y la Casa de Señoritas Santa Rosa, con la finalidad de otorgarles formación superior.
En 1993, fue nombrado párroco de Santa María del Valle, donde permaneció hasta 1998. En 1999, sirvió en la parroquia de San Pedro de Acomayo.
El 14 de agosto de 1998, creó el Colegio Parroquial Pillko Marca en los niveles de primaria y secundaria. El 19 de marzo de 2006, fundó y construyó la Casa San José para albergar a los enfermos mentales.
En 2008, publicó el libro Un sueño de esperanza hecho amor permanente. En él explica el origen de la advocación huanuqueña de María Causa de Nuestra Alegría. En 2013, con mucha alegría presentó su primer poemario titulado Mis primeros versos a mi Madre Divina, en honor a la Santísima Virgen María. El 6 de junio de 2015, inició la construcción de la casa Mis Abuelitos de Cochachinche.
Actualmente construye la Casa y Escuela Técnica Pillko Mozo Huasi. La vida de este sacerdote está marcada por su amor a Huánuco y al prójimo desvalido. Solo así se puede entender su labor social indesmayable. Por estas razones, invitamos a nombre de la Asociación Amigos del padre Oswaldo, a la celebración de la Santa Misa, con motivo de celebrar sus 35 años de vida sacerdotal. La liturgia se realizará el lunes, 16, en la capilla de la Institución Educativa Pillko Marca, a las 10:00 a. m.