Josué Gutiérrez, actual titular de la Defensoría del Pueblo, ha presentado un proyecto que podría alterar significativamente la duración de su mandato. La iniciativa, bajo el lema “Fortalecimiento Institucional de la Defensoría del Pueblo”, propone que el mandato del Defensor del Pueblo no tenga un término definido y dependa de las decisiones del Parlamento.
Este proyecto se hizo público el pasado viernes 20, al presentarse al Congreso. Se propone la modificación de seis artículos de la Ley Orgánica de la Defensoría del Pueblo, entre ellos, el que establece las razones para el cese de su cargo.
Actualmente, la ley estipula que el Defensor del Pueblo debe cesar en sus funciones tras cinco años de mandato. Tras ese periodo, generalmente, un defensor adjunto asume el cargo hasta que el Congreso designa a un nuevo titular. Sin embargo, el documento de Gutiérrez propone una adición a este punto, indicando que el cese ocurriría “Por vencimiento del plazo de designación, cuando se encuentre elegido el sucesor”. Esta adición podría generar que, si no se elige un sucesor a tiempo, el titular actual podría permanecer en su cargo indefinidamente.
Es vital recordar que la elección de estos cargos en el Parlamento, en ocasiones, ha llevado mucho más tiempo de lo esperado. De hecho, la última elección del Defensor del Pueblo, en la que Gutiérrez resultó elegido, tardó casi dos años, entre controversias y conexiones con figuras políticas.




