Solidaridad ciudadana y deficiencias en respuesta de emergencia
Una noche trágica sacudió el corazón de Tingo María cuando un devastador incendio arrasó con al menos cinco locales comerciales y afectó gravemente a la comunidad. El siniestro, que se inició alrededor de las 10:00 p.m., tuvo lugar en la intersección del Jr. Monzón y la Av. Tito Jaime Fernández. Se presume que la causa fue un corto circuito originado por un cable mellizo defectuoso.
Los comerciantes y transeúntes que se encontraban en la zona en ese momento no tardaron en alertar a los bomberos. Sin embargo, la respuesta de emergencia se vio obstaculizada por la falta de una cisterna, lo que llevó a los vecinos a recurrir a un surtidor de agua ubicado en la Av. Raimondi para combatir las llamas. A pesar de los esfuerzos, el fuego se propagó rápidamente, alcanzando incluso el segundo piso de una vivienda contigua.
Los comerciantes de la zona, que vendían desde zapatos hasta bicicletas, lo perdieron todo en este fatídico incendio. A pesar de los esfuerzos de valientes voluntarios que ayudaban a los bomberos utilizando baldes de agua, el incendio era incontrolable. Autoridades presentes implementaron medidas de prevención para resguardar la zona y evitar remanentes de fuego, así como posibles robos a las propiedades afectadas por el desastre.
En medio de la tragedia, la solidaridad de los Tingaleses se hizo presente. Ya sea sosteniendo mangueras o ayudando a transportar mercancía, la comunidad se unió en un esfuerzo conjunto para controlar el incendio. Este acto de unidad y coraje ciudadano merece un reconocimiento especial, y resalta la importancia de la colaboración comunitaria en tiempos de crisis.
El Alcalde provincial Marx Enderson Fuentes Reynoso llegó al lugar para activar el Centro de Operaciones de Emergencia (COE), con la colaboración de la Policía Nacional del Perú (PNP), el sector Salud y Defensa Civil. Sin embargo, la ausencia de otras autoridades fue notoria, dejando en evidencia las falencias en la coordinación y respuesta a emergencias en la localidad.
El saldo del incendio es desolador: comerciantes que lo perdieron todo y una comunidad que enfrenta la cruda realidad de un sistema de asistencia a desastres claramente deficiente. Este incidente no solo deja pérdidas materiales, sino que también plantea serias preguntas sobre la preparación y recursos disponibles para enfrentar emergencias de esta magnitud en Tingo María.




