El panorama político peruano se agita ante la presentación de una moción de vacancia contra la presidenta Dina Boluarte, liderada por el congresista no agrupado Alex Flores, quien con el respaldo de 26 firmas, alega una “presunta incapacidad moral permanente” de la mandataria, basada en supuestas infracciones a la Constitución relacionadas con sus viajes internacionales.
El detonante reside en el segundo párrafo del Artículo 115 de la Constitución, que establece que el Primer Vicepresidente debe encargarse del despacho presidencial cuando el titular sale del territorio nacional. Según el documento presentado, Boluarte habría violado esta norma en tres ocasiones al visitar Brasil, Estados Unidos y Europa, sin ceder sus responsabilidades constitucionales.
El congresista Flores es enfático al señalar que Boluarte “ha vuelto a salir del país de manera inconstitucional, violando flagrantemente la Constitución con una ley ordinaria que definitivamente la Constitución Política no contempla”. Aunque se ha firmado una demanda de inconstitucionalidad sobre la ley que permite a la presidenta despachar de manera remota, Flores subraya que el Congreso debe explorar “salidas políticas”, siendo una de ellas, la vacancia.
El presente escenario inyecta una dosis de incertidumbre e intriga en el clima político, dado que Boluarte deberá ahora enfrentar este embate legislativo en medio de sus funciones ejecutivas. El país observa, con expectación dividida, cómo se desplegará este episodio en las altas esferas del gobierno, siendo una prueba tanto para la estabilidad del actual régimen como para la solidez de las estructuras legales y constitucionales peruanas.




