Rosselli Amuruz, la tercera vicepresidenta del Congreso de la República de Perú, se encuentra en una situación delicada tras haber asistido a una fiesta en medio del duelo nacional por la muerte de Hernando Guerra García, su colega y excompañero de la Mesa Directiva. La legisladora Kira Alcarraz, junto con otros parlamentarios de diversas bancadas, ha presentado una moción de censura en su contra.
La moción argumenta que los vicepresidentes del Congreso tienen la “obligación moral de conducirse con responsabilidad y prudencia en todos los actos de su vida pública y privada”. Este llamado a la responsabilidad se intensifica dado que la fiesta a la que asistió Amuruz terminó con un fatal desenlace, resultando en la muerte de una persona.
Rosselli Amuruz ha defendido su posición a través de redes sociales, negando las acusaciones y calificando la información proporcionada por la Policía Nacional del Perú como falsa. Sin embargo, el jefe de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), general PNP Luis Flores Solís, sostiene que Amuruz estaba presente en el lugar cuando ocurrieron los hechos violentos.
Este incidente se suma a la creciente inseguridad en el país y pone en tela de juicio la conducta y la ética de los representantes del pueblo en momentos críticos para la nación.




