El Parque de los Príncipes fue escenario de una noche mágica en la que el Paris Saint-Germain, dirigido por Luis Enrique, demostró su superioridad con una victoria de 2-0 sobre el Borussia Dortmund en su debut en la Champions League. Con goles de Kylian Mbappé y Achraf Hakimi, el equipo francés pone de manifiesto su ambición en la competencia más prestigiosa de Europa, mientras los alemanes se replantean su estrategia tras un comienzo titubeante en el grupo de la muerte.
Desde el arranque del encuentro, el PSG mostró su intención de dominar en todas las facetas del juego. A pesar de la ausencia de figuras como Neymar y Messi, quienes abandonaron el equipo durante el verano, los parisinos mantuvieron el control del balón. Luis Enrique planteó un sistema ofensivo en el que el tridente francés Mbappé-Dembélé-Vitinha fue la clave en el ataque.
En el lado contrario, el Borussia Dortmund salió al campo con una formación defensiva, esperando repeler los embates del PSG y buscar un empate o la sorpresa. Sin embargo, la noche no sería para los de la Cuenca del Ruhr. El primer tiempo concluyó sin goles, pero con diez disparos a puerta por parte del PSG, ninguno de los cuales encontró el fondo de la red.
El momento decisivo llegaría en la segunda mitad cuando Mbappé, quien había tenido un rendimiento discreto durante el partido, aprovechó una mano de Niklas Süle en el área para abrir el marcador con un penalti certero. Con la ventaja en el marcador, el PSG tomó un nuevo aire y apenas cinco minutos después, Achraf Hakimi amplió la ventaja con un golazo que selló el destino del encuentro.
Este resultado deja al PSG con un inicio alentador en un grupo extremadamente complicado. Por otro lado, Borussia Dortmund enfrentará a Milan y Newcastle en sus próximos compromisos, y cualquier derrota podría condenarles a una pronta eliminación.
La noche parisina dejó ver no solo la calidad del PSG, sino también sus carencias. El equipo deberá mejorar en los partidos venideros si aspira a levantar el trofeo de la Champions. Pero por ahora, los aficionados del PSG pueden saborear una victoria que posiciona al equipo como un serio contendiente en la máxima competición europea.
Con esta resonante victoria, Luis Enrique regresa a la Champions seis años después, y si algo ha demostrado en su debut, es que su PSG está listo para ser protagonista. Y para el Borussia Dortmund, la señal es clara: en la Champions League no hay margen para el error. El tiempo dirá si logran recuperarse, pero hoy la noche es para el PSG.




