Las tensiones políticas en la región de Huánuco han alcanzado un punto álgido con el enfrentamiento entre el gobernador Antonio Pulgar y el alcalde de la Municipalidad Provincial de Leoncio Prado, Marx Fuentes, contra el congresista y exgobernador Luis Picón. El conflicto surge a raíz de críticas proferidas por Picón sobre la gestión del hospital en Tingo María.
Antonio Pulgar no ha tardado en calificar a Picón de «incapaz», argumentando que las irregularidades en el proyecto hospitalario se originaron durante su propia gestión como gobernador. Marx Fuentes, por su parte, acusa a Picón de actuar impulsado por «intereses personales», y no en beneficio de la comunidad.
Resulta curioso que Picón decida reaparecer en la escena política local justo días antes de la Expo Amazónica. Este «retorno oportuno» plantea dudas sobre su verdadera motivación. Según las autoridades locales, Picón ha estado notablemente ausente en asuntos de importancia para la región. Se le critica por su desconexión con los problemas locales, con insinuaciones de que prefiere pasar su tiempo en destinos como Miami o Europa en lugar de abordar las carencias de la región que representa.
Picón también ha exigido cambios inmediatos en el sistema hospitalario, una demanda que las autoridades locales ven como imprudente y poco informada. Según ellas, el hospital en cuestión aún está en construcción y su apertura prematura podría resultar en daños a equipos e insumos, particularmente debido a deficiencias estructurales como filtraciones en el techo, por las cuales responsabilizan a Picón por falta de supervisión durante su mandato.
En una declaración especialmente contundente, el alcalde Fuentes ha anunciado que se abstendrá de asistir a cualquier evento en el que participe Picón. Según Fuentes, Picón ha «traicionado» a la comunidad y su reaparición apresurada sugiere un interés más en autopromoción política que en el bienestar de la población. El alcalde reta al congresista a primero enfocarse en proyectos inconclusos y necesidades no atendidas antes de emitir órdenes o buscar relevancia en asuntos de jurisdicción local.Este tira y afloja político no solo resalta las fisuras en el liderazgo de la región, sino que también pone en cuestión la eficacia y la sinceridad de aquellos que han sido elegidos para servir al público.




