Por: Eliseo Talancha Crespo
Javier Pulgar Vidal ocupa un lugar privilegiado en la historia cultural del Perú. El sabio panatahua es una de las mentes más lúcidas de Huánuco, el cual ha realizado valiosas contribuciones a la cultura nacional desde su polifacética actividad intelectual como historiador, geógrafo, abogado, folklorista y también lingüista. Más de uno lo reconoce rápidamente por su famosa tesis de “Las ocho regiones naturales del Perú”, sin embargo, en su amplia y variada producción bibliográfica existe un precursor trabajo poco conocido y valorado: “Notas para un diccionario de Huanuqueñismos y otros peruanismos que se emplean en el departamento de Huánuco”, publicado en 1967.
El “Diccionario de Huanuqueñismos” es una obra de capital interés para la investigación multidisciplinaria de los vocablos del lenguaje huanuqueño y peruano de los idiomas quechua y castellano en las zonas urbanas y rurales. Históricamente, Huánuco es una región andino amazónica en la que vivieron los wuanucos, los huacrachucos y otras naciones en la parte andina, en tanto que los chupaychos, panatahuas y otros reinos habitaron en las cabeceras de la zona selvática. Lo que hace el amauta Javier Pulgar Vidal es perennizar y rescatar del olvido los conceptos y significados de 2,218 voces de los dos lados del habla local y regional de Huánuco, principalmente de la cotidiana comunicación de los hombres de ayer y hoy del valle del Huallaga.
En 1967 apareció la primera edición del “Diccionario de Huanuqueñismos” que el autor dedica a sus amados padres Francisco Javier Pulgar Espinoza y Eumelia del Carmen Vidal Ijurra, de cuyos labios escuchó los primeros huanuqueñismos “cargados de ternura, agudeza y buen humor”. En sus notas introductorias, el autor revela que el trabajo comenzó en 1933 con la publicación de su artículo “El Achcay” en la que incluye una breve lista de huanuqueñismos. Desde muy joven, Javier Pulgar Vidal se había impuesto el trabajo de recoger las voces de las lenguas castellano y quechua del habla huanuqueño, inclusive muchos de ellos nunca se habían escrito y muchos de ellos habían desaparecido o simplemente habían variado de significado.
Hasta antes de la aparición de “Diccionario de Huanuqueñismos”, los huanuqueños no habíamos tenido los vocablos típicos del lenguaje huanuqueño reunidos en un diccionario con explicación de sus acepciones, significados y derivados. Hasta 1967 en la lexicografía huanuqueña no existía un estudio sistemático y en orden alfabético que registre el habla popular del entorno local y regional; sin embargo, el maestro Pulgar Vidal hace mención que el distinguido intelectual y abogado huanuqueño Ezequiel S. Ayllón le había comentado que tenía un diccionario inédito sobre la materia. Es de anotar que, como lo dice el propio Pulgar Vidal, por muchos años Ayllón fue la historia viviente del departamento de Huánuco y el huanuqueñista más versado en huanuqueñismos. Sobre el precursor trabajo del famoso prologuista de Cuentos Andinos de Enrique López Albújar, el maestro Pulgar Vidal escribe:
“En 1939 nos mostró un trabajo inédito titulado “Diccionario de Huanuqueñismos”, que debe estar en su archivo, ahora confiado al cuidado de sus herederos. El aporte del Dr. Ayllón es muy valioso porque constituye la fuente para el conocimiento de los huanuqueñismos de fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Finalmente, conviene indicar que el Dr. Ayllón había recogido mucho material de las provincias del Dos de Mayo y Huamalíes, pues por razones de su profesión de Abogado, tenía frecuentes contactos con gentes de dichas áreas”.
En las primeras páginas de su obra, Javier Pulgar Vidal confiesa que el “Diccionario de Huanuqueñismos” ya lo venía concibiendo desde hace mucho tiempo como parte de un proyecto mayor denominado “Enciclopedia Huánuco” que se proponía publicar, muchos años antes de la fundación de la Universidad Comunal de Huánuco. Tal como contamos en nuestro libro “Historia de la UNAS”, la fundación de la Universidad Comunal de Huánuco se produjo el 11 de enero de 1961 como una filial de la Universidad Comunal del Centro del Perú, con sede principal en la ciudad de Huancayo, cuyo primer rector desde 1959 fue precisamente el ilustre sabio huanuqueño Javier Pulgar Vidal.
En circunstancias que se desempañaba como profesor de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Javier Pulgar Vidal en 1966 organizó un “Seminario de Huanuqueñismos” en la que participaron los entonces alumnos huanuqueños Teodates Mato Hildefonso, William Mallqui Quijano, Alfredo E. Marín Cercedo, Eduardo Socrates León Mendieta, Irene Benites Munago, Rosalino Mercado Araujo, Beatriz Melgarejo Cayetano Lourdes Jo Brache y Carlos Orlando Nieva Rojas . Como parte del curso de Geografía General del Perú, los alumnos sanmarquinos antes mencionados aportaron, unos más que otros, en la elaboración de un catálogo de voces del habla local y regional que definitivamente ha servido de base para el nacimiento del libro que ahora prologamos .
Para la elaboración del “Diccionario de Huanuqueñismos” el autor recurrió a la recopilación de fuentes orales, recogiendo el glosario de términos de boca del propio pueblo. Pero Pulgar Vidal deja entrever que recurrió asimismo a las versiones orales y estudios de Antonia Talancha de Yábar, Ciro Tello Malpartida, Cesáreo Villarán, Ezequiel S. Ayllón, Fortunata Amblódegui de Pulgar, Esteban Pavletich Trujillo, Graciela Pulgar Vidal, Miguel de la Matta, Pedro Amador Rodríguez Vidal, Patrón Contreras Vara, Hermilio Valdizán, José Varallanos, Victor E. Vivar y Virgilia Soto para tener diversos conocimientos y aportes sobre los huanuqueñismos. También deja constancia que ha sido necesario consultar fuentes bibliográficas de autores que directa o indirectamente consignan huanuqueñismos. Por versión de su esposa Margarita Biber Piollevard hemos tomado conocimiento que algunas libretas de campo escritas por él propio amauta con motivo de la elaboración del “Diccionario de Huanuqueñismos” han sido entregados al Archivo Regional de Huánuco, según una carta de donación fechada en el año 2007.
A manera de un inventario del lenguaje huanuqueño, el “Diccionario de Huanuqueñismos“recoge los modismos, jergas, quechuismos, neologismos, creaciones verbales y otros decires (motes o apodos, sobrenombres, onomatopeyas, hipocorísticos) propios del habla local y regional. En sus páginas se registran muchos vocablos que todavía empleamos, pero muchos de ellos ya se han perdido o simplemente están olvidados. Debo decir que, en la historia de la lexicografía huanuqueña, este es el primer y único trabajo de envergadura que reúne de manera organizada las voces del habla local y regional.
El “Diccionario de Huanuqueñismos” es una obra de gran envergadura en la que se revelan las tradiciones, los usos y costumbres del poblador del departamento de Huánuco. A lo largo de sus 2,218 vocablos uno puede encontrar un conjunto de visiones, cosmovisiones, conocimientos, historias y una manera muy particular que ha tenido el poblador huanuqueño de comprender e interpretar la vida a lo largo del tiempo. A diferencia de otros diccionarios regionales, la obra de Pulgar Vidal brinda al lector preferentemente información sobre el concepto y el significado de los términos, antes que el origen o la etimología de los mismos.
Estamos persuadidos que el “Diccionario de Huanuqueñismos” no es una obra definitiva, pero sienta las bases para futuros trabajos de investigación lingüística. También estamos convencidos de que la intención de nuestro sabio no fue incorporar al Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española los huanuqueñismos y peruanismos que desfilan en su magna obra. Pero como él mismo declara, si estamos convencidos de que “el trabajo aspira a servir de información a los distintos especialistas en las varias ramas de las Ciencias Humanas”.
A 57 años de su primera aparición, saludamos la reedición de esta magna obra que impulsa Amarilis Indiana Editores con el apoyo de la UGEL Huánuco y otros amantes de la cultura huanuqueña. Y estando a que muchos huanuqueñismos se van extinguiendo, que bueno tener el respaldo del Estado para que a través del Ministerio de Educación se revierta en algo esta situación de vulneración. Una mención aparte me produce el gesto generoso de Francisco Pulgar por conceder la autorización para que esta obra vuelva a salir del vientre de la imprenta.
Hasta el 18 de mayo de 2003, en que pasó a la eternidad, el amauta Javier Pulgar Vidal consagró su existencia a investigar y descubrir diversos asuntos sobre Huánuco y el Perú, dejándonos ejemplo constante de amor a la patria chica y grande. Javier Pulgar Vidal ha realizado valiosas contribuciones académicas que lo identifican como uno de los fundadores de la geografía peruana moderna, pero creo que faltaba conocer y reivindicar sus aportes en el campo de la lingüística. Finalmente, debo decir que la reedición de este libro no solamente es el reconocimiento al valioso legado cultural de su autor, sino, sobre todo, un merecido homenaje a la nuestra leonesca, mestiza y primaveral ciudad de Huánuco que tanto amó, con ocasión de los 484 años de su fundación española.




