El 484 aniversario de la fundación de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Los caballeros del León de Huánuco, fue un aniversario que muy pocos querrán recordar. Si bien es cierto que la comuna provincial organizó varias actividades, entre ellas las más resaltantes las fiestas de serenata, el desorden, caos y falta de autoridad ha terminado por colmar a la población.
Cómo huanuqueños queremos a nuestra tierra, y por ende queremos que crezca y se desarrolle, sin embargo, hasta el momento las autoridades no muestran acciones concretas de liderazgo que lleve a esta ciudad a un camino de desarrollo.
A siete meses de gestión, las vías de comunicación de la ciudad, incluido puentes, siguen destrozados y solo en aumentado en baches. El comercio informal está fuera de control, y peor por las zonas alrededores del Mercado Modelo, donde han tomado tanto veredas como calles.
Asimismo, no se ha logrado la culminación del nuevo puente de acceso al Centro Arqueológico de Kotosh, como lo prometieron las autoridades provinciales. Esto no solo afecta al turismo, sino también a la imagen de nuestra ciudad.
Por otro lado, si hay algo que agradecerle al señor Teófilo Loarte, es la improvisación y aumento de permisos que ha otorgado a empresas de transporte público para brindar ampliar el ya caótico servicio de transporte. Nunca antes nuestra ciudad tuvo tantos vehículos de transporte público funcionando, pareciera que las combis, micros, y colectivos, han superado a la ya amplia población de trimóviles. Si antes, el transporte ya era un caos y desorden, solo se ha logrado empeorar el problema.
Peor aún, el último viernes, a la gerencia de transportes se le ocurrió cerrar improvisadamente el tránsito de varios puentes qué conectan Huánuco con Amarilis, creando un verdadero pandemonio, donde muchos vehículos se pasaron horas tratando de salir del atolladero.
La presencia de paraderos informales es más que escandalosa; sin embargo, para el señor Loarte, ha sido un descubrimiento de la última semana.
Tenemos una feria bastante improvisada, qué es posiblemente la menos visitada en la historia de los aniversarios de la ciudad, y razones sobran.
Duele ver a nuestra ciudad así, en este caos y desorden.




