Iniciamos el año con una mala noticia para los aficionados del fútbol, al conocer las millonarias deudas que tiene el equipo crema del León de Huánuco. Los actuales directivos o “dueños”: Luis Picón, sus hermanos y sus allegados Carlos Loncharich y Victor Valle, han tratado de ocultar la verdad creando una cortina de distracción, aduciendo supuestos reclamos a favor; cuando lo más probable es que el equipo crema, por las deudas millonarias que tiene, no podrá ser incluido en los campeonatos de ninguna categoría en el 2017.
Según los directivos, los supuestos reclamos tramitados que llegaron hasta la FIFA, debido a su débil y escaso sustento y veracidad, no consiguieron nada a favor, sino solo demostrar que la familia Picón está engañando al pueblo y a los aficionados. El equipo deberá ponerse al día con las deudas a la Federación Peruana de Fútbol, a la Agremiación de Futbolistas Profesionales y a la Sunat, para tener derecho de volver a jugar al futbol profesional nuevamente.
En el 2016, los directivos del León, también manifestaron que se les iba a incluir en el Campeonato Descentralizado que se jugaría con 18 equipos, lo que resultó otra burla más para todos los aficionados. Las bases del campeonato ya están listas y el León no figura en ninguna parte, lo peor es que no podrá participar ni en la Segunda Profesional, y lo más triste, tampoco en la Copa Perú.
La desidia de los directivos ha causado un daño muy grande al equipo huanuqueño, y todo por las aspiraciones políticas del médico Picón, que pretende llegar por segunda vez al sillón regional utilizando al León como caballito para ganar adeptos. Todo parece indicar que en el 2018 se lanzará políticamente e intentará utilizar nuevamente como recurso al León de Huánuco, como lo hizo la primera vez que ganó la presidencia regional. Seguramente quiere erigirse como el salvador de un León que se encuentra agonizando, situación a la que él mismo lo ha llevado.
El equipo del León corre el gran riesgo de desaparecer, a no ser que los dirigentes, los Picón, paguen las deudas. Es la única manera de que la FPF evite su desaparición.
Por otro lado consideramos que este pueblo ya maduró y que las oscuras marcas de la corrupción en el Gorehco en algún momento deberán ser castigadas.



