CARTA DE UN APOSTATA A PAPA NOEL

Por: Jacobo Ramírez Mays

A ese shaprón, colorado y vestido de rojo, que cada Navidad se presenta en todas partes de mundo, también le escribí una carta cuando era niño.
Recuerdo que ese día mis hermanas Carmen y Loli me llevaron junto a la escalera y me dijeron que, como ese año me había comportado bien podía pedir un regalo a Papa Noel. Eso de haberme comportado bien era pura jandiga, puro bla, bla, bla, de parte de mis hermanas que me querían mucho, pero me emocioné pensando que ese gordinflón pudiera traerme, metido en su media pezuñenta, muchas cosas. Mis hermanas al darse cuenta que estaba enumerando mis pedidos me explicaron que solo debería pedir una ametralladora, de esas que cuando aplastabas el gatillo sonaba y prendía lucecitas de colores. Con el deseo de que con ese regalo pudiera matar mis pesares y mis angustias, les hice caso.
Después me pidieron que ponga mi carta debajo de la almohada en donde dormía. Cuando cumplí con sus indicaciones pedí, en silencio, que el barbón, canoso y colorado Papa Noel también traiga regalos para el Goshpo, para la Petita, a Shisha, a la Gringa, a la Negra y a la otra Negra así como también a Loli. Horas después, cuando fui a ver mi carta, esta había desaparecido. Mis hermanas me explicaron que Papa Noel se lo había llevado y que espere hasta la media noche. Me quedé dormido y cuando desperté encontré mi juguete. Observé a mis hermanos que se abrazaban diciendo: “Feliz Navidad”, pero me llené de pena al ver que ninguno de ellos tenía regalo.
Ahora han pasado los años, estoy doblando la esquina, tengo achaques en todo el cuerpo, me duele hasta el pelo y el médico en EsSalud me ha recetado ibuprofeno para evitar la caída del cabello y, sentado frente a un monitor que demora en prender mil años luz, por lo viejo que está, voy a escribirte mi carta. Lo hago después de Navidad porque como ya estás desocupado y tienes un poco más de tiempo estoy seguro me los cumplirás. Shaproncito para el presidente del Perú y todo su séquito no te pido nada porque de ellos se encarga ODREBECH.
Deseo que en tus medias recién lavadas, traigas gente idónea para que oriente y guíe a nuestro presidente regional y así él pueda despertar de su letargo y no se quede contemplando, como el Pillco Mozo, lo que va sucediendo en nuestra ciudad.
Que a EsSalud no envíes médicos que, cuando uno les dice sus males, parecieran que ellos estarían wasapeando o escribiendo algo en sus muros de Facebook.
Que los promotores de los colegios particulares no exploten a sus trabajadores. Que les paguen lo justo y, que no cobren demasiado la matrícula y las mensualidades a los pobres padres, ya que muchos de ellos se han quedado misios después que han gastado lo poco que les quedaba en esta fiesta que tú lo has convertido en comercial.
Que la Dirección desconcentrada de cultura ya no esté tan desconcentrada y por favor coloradito de mi corazón, haz con tu magia que ya no den más licencias a más cuadrillas de negritos porque a ese ritmo, en Huánuco va haber más negros que en el Callao.
Que a todos los lectores de esta columna les llenes de sonrisas, que se olviden de sus problemas por un instante, que sientan alegría y gusto por la vida, que perdonen, que paguen sus deudas, que mastiquen chicles, que sigan siendo generosos, que sus negocios se incrementen; a los que fuman multiplícales los cigarrillos y a los que beben cuadruplícales las chelas y, a los criticones de esta columna, si son varones, que se les muera el pajarito y si son mujeres, no les hagas caso.
P.D. Ojalá que don Julio, que te imita al menos en el cabello, este año, por tu influencia me regale un carrito (aunque sea un sapito) si no es mucho pedir y, si no puede me conformaría con una motito. Yo sé que tú puedes hacer milagros.
Las Pampas 29 de diciembre del 2016.