Hoy es el Día del Maestro, y algunas instituciones, especialmente relacionadas con esta digna profesión, realizaron con anticipación algunas actividades para reconocerlo. Este escriba fue invitado al distrito de Chacabamba, que pertenece a la provincia de Yarowilca para participar de un homenaje a los profesores de esa jurisdicción.
El alcalde, Josué Berríos Esteban, nos recogió de esta ciudad a las cinco de la mañana. Un poco legañoso y bostezando, me ubiqué en el carro junto a Klin Papas y Héctor, de quien pensé que era el chaleco del alcalde; horas después, al verlo medio sepla y con olor a yerba luisa, me contaron que es un buen amigo de Josué, y que ese día estaba al servicio de todas las actividades programadas. También viajaron con nosotros la subgerente de desarrollo humano de esa municipalidad y otra señorita que durante todo el camino guardó silencio. Eso me dio miedo porque mujer que no habla es poco menos que raro en esta sociedad.
Cuando llegamos a Licllatanmbo, nos invitó un desayuno de padre y señor mío: caldo de gallina con café, papas sancochadas de la zona, ají que picaba de la pitrimitri y panes con queso. Barriga llena y corazón contento, seguimos la ruta hasta Chacabamba. Ya en el lugar, y temblando de frío como perro pichi recién bañado, contemplé la iglesia con sus paredes coloniales. Un citadino me contó una historia acerca de ella que guardaré para otra ocasión. Luego ingresamos al auditorio de la municipalidad, donde casi medio centenar de profesores del colegio del lugar y del centro poblado de Shulluyacu estaban cómodamente sentados y listos para participar del primer concurso de narración oral. Escuchar mitos y leyendas acerca del distrito y de los centros poblados que les rodea fue un verdadero deleite para todos. Luego de una deliberación exhaustiva, tres fueron los profesores premiados con dinero en efectivo. Después escucharon la capacitación sobre temas actuales y recibieron, por su participación, donación de libros de escritores regionales. Seguidamente, nos sirvieron un plato de pachamanca con sabor chacabambino, tan pero tan bueno, que un poco más y me lo como con plato y todo.
Un pequeño descanso, y los docentes de ambos colegios se enfrentaron en un partido de futbol, en pos de premios de dinero en efectivo y una cajita de cerveza helada al tiempo. No sé si los profesores jugaban hasta casi romperse las canillas por el dinero o por la chela, pero fue un partido que por poco termina en pelea. Cuando terminó el partido, el árbitro vino hacia nosotros más blanco de lo que era, pues casi lo linchan por cobrar un penal. Se tomó un vaso de cerveza como para darse fuerzas.
Terminados los encuentros deportivos, el alcalde se despidió de los profesores y emprendimos la retirada. Ya en el camino de regreso, lo felicité porque en mi tiempo de vida, que ya pasa el medio siglo, es el primer alcalde que conozco que realiza un reconocimiento a sus docentes con concursos, capacitaciones, donación de libros, entre otros.
Josué y Klin miran Choras a lo lejos, ambos suspiran y recuerdan las noches de chacchapada que se daban en Garu. Comentan que solo fueron a esas ruinas arqueológicas en noches de luna a ofrecer regalos a los apus y recibir ellos también sus regalitos. Hablan eufóricos de sus aventuras mientras que en la radio suena el huayno Piedra tirada en el camino, ese soy yo… Josué observa por el retrovisor y nos dice que hubiera sido bueno tomarnos un vino. Klin no responde porque está prohibido de beber, ya que, según sus propias palabras, mujer pega. Yo deseo que se cumpla la voluntad del burgomaestre, pero está manejando, y eso es como pedir que me crezca cabello. Para no dormirnos, nos cuenta que la gente piensa que él es Papa Noel, que debe de llenarlos de regalos y que muchos profesores le están llamando porque quieren que les regale implementos completos de deporte.
Ya en esta ciudad, nos despedimos efusivamente, y, mientras me iba a mi casa, me puse a pensar en qué sería de nuestra región si muchos alcaldes hicieran lo que Josué Berríos Esteban hace en el distrito que ahora gobierna. Si eso pasara, estoy seguro de que la calidad de la educación mejoraría bastante gracias a las capacitaciones, y sobre todo a la lectura.
Las Pampas, 06 de julio de 2023




