Por primera vez desde que Dina Boluarte asumió la comandancia del Perú, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), advirtió que las relaciones internacionales entre ambas naciones quedarán “en pausa” mientras dure la estancia del “grupo dominante” en el poder.
Hasta el momento, la única acción ejercida por el Gobierno de la investigada mandataria fue retirar al embajador Manuel Talavera. En los consulados quedó un encargado de negocios con las mismas funciones que un canciller. Con el anuncio del izquierdista, la situación resulta enigmática.
En su reciente conferencia de prensa, AMLO negó nuevamente traspasarle la presidencia pro tempore de la Alianza del Pacífico a la gestión de la denunciada por presunto homicidio calificado. “Se la entrego a los chilenos, pero no se la voy a entregar a la señora que está usurpando la presidencia. Mientras no haya normalidad democrática en Perú, no queremos relaciones económicas ni comerciales con ellos”, dijo.




