CUANDO LOS MÉRITOS DE LOS PROFESIONALES Y LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN SE PISOTEAN

CUANDO LOS MÉRITOS DE LOS PROFESIONALES Y LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN SE PISOTEAN

LA VOZ DE LA MUJER

Denesy Palacios Jiménez

La sordidez de un congreso harapiento en sabiduría, ha tomado el control de todos los poderes y con ello el control político del país, para beneficio personal y grupal.

Los últimos hechos que han sucedido desde el avance de la Contra Reforma universitaria impulsada por un lánguido congreso de aceptación popular que busca licenciar a la Universidad Alas Peruanas, y otras empresas educativas, que se lucran con este deficiente servicio que brindan, y que por supuesto gracias al Decreto Legislativo de Privatización de la Educación, me refiero al 882, o Ley de la Promoción de la Inversión en la Educación. Sabiendo que el Perú es uno de los países con mayor segregación educativa a nivel de Latinoamérica, puesto que la liberalización de la oferta educativa peruana mediante este Decreto 882 y sumada al debilitamiento de la educación pública y las limitaciones del Estado causaron la proliferación de centros educativos privados, esto sucedió en el gobierno del expresidente Fujimori, es decir se mercantilizó el sistema educativo, y conjuntamente con ello la calidad de la educación. 

Con la nueva Ley Universitaria 30220, había avances significativos para las condiciones Básicas de Calidad de la Universidad peruana, así como como su regulación y fiscalización, sobre todo se respetaba la independencia o autonomía de las universidades y se exigía cumplir con los requisitos mínimos de calidad , hoy vemos el tráfico político sustentado por el legislativo, que crece como poder omnipotente, avasallando toda autonomía, y socavando los avances hacia un retroceso inexorable, y donde lastimosamente la máxima representante que debe velar por este derecho educativo de la población, se encuentra inmersa en este tráfico de intereses, pues al ser egresada de una Universidad No licenciada, ni siquiera debería ostentar el cargo de semejante envergadura, y peor aun cuando se demuestra que obedece a procesos nada sanos ni formales, por ello es que si siquiera presenta sus tesis, ni jurados, a los que todos los funcionarios públicos estamos expuestos, y tenemos la obligación de mostrar y demostrar.

Ojo que el crecimiento de los deméritos o las pocas consideraciones a tener profesionales de calidad está socavando el sistema democrático de nuestro país, pues quienes tienen rabo de paja difícilmente podrán hacer un trabajo profesional de valía que redunde en beneficio del bien colectivo o mejor dicho de nuestra nación.

Lo que vemos constantemente es un despropósito de hacer las cosa bien, derechas o justas, y es que quienes han pagado para ocupar un curul, no son precisamente los peruanos hombres o mujeres más idóneos, sino que este grupo de parias buscaban afanosamente un trabajo lucrativo que les permita tener las gollerías que están dándose como ningún otro político en ningún otro país del mundo, vergüenza ajena siento cuando después de levantar banderas, pagar a cuanto extranjero existe para que vayan a las movilizaciones buscando que se declare el Fraude Electoral de Castillo y Boluarte, hoy con cara dura digan que no hubo fraude; pues señora Fiscal de la Nación que espera, para actuar, cuántas vidas humanas ha cobrado estas pataletas, cuánto dinero del Estado se ha gastado en estas investigaciones, cuantos pobres se han vuelto más pobres.

Es tiempo que los peruanos tomemos conciencia que este grupo de gente advenediza, no pueden estar disponiendo a su antojo de los Poderes del Estado, ni debemos permitir que sigan quebrando la institucionalidad, ni el sistema democrático; cuando el único afán que se ve es que los corruptos que se han enriquecido con las coimas de Odebrecht, lava jato, narcotráfico, y otros, no vayan a la cárcel, que es el sitio para todos los delincuentes sean hombres o mujeres, nacionales o extranjeros, de arriba o de abajo, de izquierda o de derecha. Los peruanos que nos identificamos con nuestra patria tenemos que unirnos para defender nuestro sistema democrático y su institucionalidad, para ello se requiere que los colegios profesionales, las Universidades, los Institutos y sociedad civil, defienda que los méritos se respetan y las CBC deben cumplirse.