TODO SE COSECHA/ ALL MUST BE HARVESTED: MARCO HERRERA FERNÁNDEZ

TODO SE COSECHA/ ALL MUST BE HARVESTED: MARCO HERRERA FERNÁNDEZ

Israel Tolentino 

Usquil es un nombre poético desde antes de terminar de pronunciarlo, Marco se encontró con la lluvia en ese idílico lugar, llevaba cinco años en los pies. Como el agua en el bautismo te sella el alma por toda la perpetuidad, Marco con la lluvia en Usquil firmó este encuentro perdurable.

Marco Herrera Fernández es un artista joven, muy joven, con sensibilidad, madurez y desarrollo espiritual in crescendo. Luego de su grata permanencia europea tras haber merecido el primer premio del XXIV Concurso Nacional de Artes Visuales Pasaporte para un Artista 2021, en París, estos días expone “Todo se cosecha”, en la Galería L’imaginaire (Alianza Francesa) en Lima.

Marco Herrera instalando su obra ¿Y si sembramos lluvia?

Su obra ubica sobre la mesa las cartas de otra forma, preguntando los límites del arte y respondiendo con prontitud: el arte no tiene límites. Conversando con un querido amigo, justamente sobre eso, ¿qué es “hacer” Arte?  respondíamos: las tiendas de materiales artísticos son una señal para darnos cuenta que, los insumos para “hacer arte” están fuera de esos comercios; el triduo que busca rescatar Marco es: el afecto, lo tropical y lo comunitario y con estas prácticas recuperar la relación con lo originario.

El afecto, como el artista hace hincapié, ahonda la convivencia con lo natural, como Vallejo: como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada… Se respeta lo que se ama; lo tropical, manera coloquial de relacionar el mundo amazónico con su clima, su ubicación en el globo terráqueo; la colectividad, en el respeto de la diversidad, fortalece el uno comunitario, transforma los decimales y la estadística.

En la exposición: El arco iris sale en vaciante/The rainbow appears in vaciante. 2022 en París, Marco Herrera, intuía esta muestra limeña; el arco iris, aparece cuando la lluvia es “interceptada” por los rayos de la luz solar, en ese título vaticinaba la vitalidad del agua, como Thales de Mileto: el agua es el primer principio de todo, el arjé. Para desarrollarnos necesitamos oxígeno y agua, el agua contiene una molécula de oxígeno. Nada es casual.

Lluvia II. Arcilla sobre lienzo y brotes de lentejas

Establecerse lejos de Lima o las muchas capitales regionales que son a la vez mil países es lo mejor que se puede hacer y, no porque Lima espante o pueda contener todo aquello que hace esquivo el buen respirar, sino porque hay rincones de los territorios ricos en vida que esperan ser habitados en nuevas comunidades, en armonía, respeto ambiental y cultural. ¿Cómo quebrar el centralísimo mental?

Lluvia II, es el nombre de la obra que, junto a unos brotes de lentejas, Marco ofrece como respuesta. Por la ventana entra el aire tibio que la lluvia persistente de la tarde no ha dudado en traer, rara vez, desde este lugar, uno se ha planteado enumerar las lluvias, hecho que, en la pared y obras de Marco provocan de plano, una lectura reflexiva. ¿Cuántas veces en un día, en 28, en 365 días, nos empapamos de ella?

La arcilla recibe la lluvia y se vuelve lluvia, las semillas se fecundan con la lluvia y se vuelven lluvia, el mar inmenso se pone en su estado de lluvia para generar vida. La dupla cromática para representar la lluvia, son el gris sobre el blanco y para el movimiento del agua cayendo de los cielos, la diagonal; para el sonido, los intervalos de líneas largas y cortas, como una partitura interpretada sobre la pared deja escuchar la lluvia caer.

Obra: convertirnos en un espacio común

Sandra Pacaya, artista Shipibo – Konibo ha fabricado las vasijas donde las semillas reciben el agua sagrada y, las gotas se juntan y se tornan en ojos del inmenso mar cobijadas en vasijas de arcilla. Por fuera, los grafemas, son caminos recorridos por la lluvia entre el verde de la floresta y el limo. La tierra es un ser vivo, el Abya Yala, su porción incitante.

Vivir en Lima y pedir lluvia es una oración. El agua en sí misma es una ofrenda, su condición orgánica, su ser translúcido se muestra tras un velo. El agua, es la gran Kon Tiki, de viaje fantástico, del ruido escondido en la caracola.

Esta exposición, es un espacio por poco religioso, donde el artista dirige el ofertorio. ¿Qué diría Gyula Kosice, ahora que las noticias informan que hay agua en la luna? tal vez, Marco Herrera le esté asintiendo con su respuesta: todo es agua, los brotes son gérmenes de esta entrega celestial. Su verdor, es el color de la vida, todo se cosecha (Pozuzo, mayo 2023).

Cuenco hecho por la artista Sandra Delicia Pacaya Panduro