El Real Madrid protagonizó la mayor pelea de la historia del baloncesto contemporáneo. Sus jugadores perdieron los papeles cuando caían derrotados con contundencia contra el Partizan en el segundo partido de la eliminatoria de cuartos de final de la Euroliga.
Una dura falta de Sergi Llull sobre Kevin Punter inició la pelea en la que Guerschon Yabusele embistió a todos. La acción hizo recordar el puñetazo que Nicolás Batum le dio a Carles Navarro en las semifinales de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Los jugadores de los dos banquillos saltaron a la pista y el WiZink Center se convirtió en escenario de una batalla campal. Los responsables de seguridad del club blanco se han visto obligados a separar a los dos equipos. La pelea acabó con Dante Exum lesionado después de ser agredido por Yabusele.
El partido se suspendió por muchos minutos, mientras los árbitros revisaban las imágenes del vídeo; luego dieron por finalizado el partido cuando el Madrid iba perdiendo contra el Partizan (80-95) a 1:40 minutos del final.




