Una mañana fría en Huánuco, Perú, miles de escolares comenzaron el año escolar con entusiasmo y esperanza, a pesar de las adversidades que enfrentan día tras día en sus centros educativos. Sus rostros iluminados por el anhelo de aprender y superarse no pueden ocultar la realidad que les rodea: aulas destruidas, patios llenos de barro y la carencia de recursos básicos.
En la capital, las fachadas de los colegios parecen estar en buen estado, pero al adentrarnos en los distritos, la situación es otra. Más de 15 000 profesores comparten la lucha diaria con cientos de miles de estudiantes, enfrentando las inclemencias del clima bajo plásticos improvisados que apenas los protegen de la lluvia.
Estos docentes, a pesar de estar mal pagados y enfrentar condiciones laborales precarias, siguen comprometidos con la educación de sus alumnos. Al igual que ellos, muchos adultos mayores buscan justicia en la Dirección Regional de Educación, tramitando derechos y reivindicaciones que tardan meses en resolverse.
La brecha en infraestructura educativa ha crecido en la última década, y el problema no puede esperar más. Es hora de que las autoridades, tanto a nivel local como regional, se unan y tomen medidas concretas para mejorar las condiciones en las que estudian y trabajan nuestros niños y jóvenes.
El gobernador regional, Antonio Pulgar, y el ministro de Educación, Paredes, han prometido apoyo y recursos para solucionar estos problemas. A ellos les pedimos que se comprometan de verdad, que trabajen codo a codo con los profesionales de las Ugel y la Dirección Regional para llevar a cabo proyectos que realmente marquen la diferencia.
Además de mejorar la infraestructura, es crucial garantizar que los centros de salud cercanos cuenten con el personal y los equipos necesarios para atender a los escolares. En la actualidad, muchos de estos establecimientos carecen de especialistas, enfermeros y equipos adecuados.
Huánuco no puede perder esta oportunidad de transformar la educación. La población y la prensa están dispuestas a apoyar a las autoridades que demuestren compromiso y transparencia en la gestión de los recursos destinados a mejorar las condiciones de nuestros estudiantes y docentes.
La región ha sufrido el abandono y la corrupción de gobernadores anteriores, pero ahora es el momento de cambiar la historia. Con trabajo conjunto, honestidad y compromiso, podemos brindar a los niños y jóvenes de Huánuco la educación de calidad que merecen.
La situación actual en la que se encuentran los escolares y profesores de Huánuco es inaceptable. Es responsabilidad de todos, especialmente de las autoridades, garantizar que se brinden oportunidades y se promueva el bienestar de nuestra comunidad.
Esta es nuestra llamada de atención a las autoridades. Es tiempo de actuar y demostrar que la educación es una prioridad. No dejemos que el futuro de nuestros niños se pierda entre el barro y las aulas destruidas. Está en nuestras manos construir un Huánuco lleno de oportunidades y esperanza para todos.




