César Augusto Kanashiro Castañeda
La teoría de la evolución es un conjunto de conocimientos y evidencias científicas que explican un fenómeno: la evolución biológica. Esta explica que los seres vivos no aparecen de la nada y porque sí, sino que tienen un origen y que van cambiando poco a poco. En ocasiones, estos cambios provocan que de un mismo ser vivo, o ancestro, surjan otros dos distintos, dos especies. Estas dos especies son lo suficientemente distintas como para poder reconocerlas por separado. A los cambios paulatinos se les conoce como evolución, pues el ser vivo cambia hacia algo distinto. Por ejemplo, el surgimiento de las sociedades (empresas) en base a la unión de los capitales aportados.
La evolución está mediada por algo llamado generalmente «selección natural», aunque este término es muy vago. Un término más correcto es la presión selectiva.
Los cambios evolutivos suelen ser adaptativos, grosso modo, lo que implica que adaptan a la especie según la presión selectiva que sufre (o la hace desaparecer para siempre). La teoría de la evolución no es nada sencilla y ha ido creciendo enormemente durante la historia de la biología. Hoy día este corpus es tan grande que se estudian efectos y apartados concretos del mismo; y existen especialistas dedicado exclusivamente a comprender partes muy específicos de la teoría.
El origen de la teoría de la evolución tiene una fecha concreta y es la publicación del libro El origen de las especies, de Charles Darwin. Aunque en realidad la idea de evolución y varios conceptos relacionados pueden trazarse hasta tiempos muy anteriores, lo cierto es que la controvertida publicación de su libro provocó una reacción sin igual.
Aunque El origen de las especies se publicó en Inglaterra, lo cierto es que la aparición de la teoría de la evolución se gestó mucho antes. Los historiadores sitúan este momento en los viajes de Darwin a bordo del «Beagle», un bergantín británico explorador. En su segunda misión se añadió a la tripulación un joven Darwin, cuya educación e interés por la geología y la naturaleza, así como algunas cuestiones familiares, le abrieron la puerta a su pasaje.
¿Por qué apareció la teoría de la evolución?
Podemos buscar razones históricas, consecuencias: Darwin observando atentamente unos cuantos pájaros en una isla remota o a Watson y Crick discutiendo pensativamente sobre una extraña fotografía en blanco y negro. Pero lo cierto es que la teoría de la evolución aparece como consecuencia de la observación
Durante los siglos, los milenios, hemos visto que los seres vivos cambian. Es más, nosotros aprovechamos este hecho a nuestro favor. Así que era solo cuestión de tiempo que alguien se planteara el cómo. Y tras siglos de observación y experimentación, la teoría de la Evolución es lo que hemos obtenido. Pero todavía no hemos acabado, ni está finalizada. Probablemente algunos aspectos nunca lleguemos a conocerlos del todo. Pero, en cualquier caso, la respuesta a la pregunta de por qué apareció la teoría de la Evolución será siempre la misma: porque necesitamos saber de dónde venimos; y hacia dónde vamos.
En las investigaciones contables el método inductivo tiene mucha aplicación y generalmente se lo concreta en encuestas, entrevistas, comentarios, paneles, observaciones personales, etc.
Ahora al analizar la influencia de la teoría de la evolución de Darwin y la supuesta aplicación del método inductivo en su famosa teoría sobre la evolución de las especies. Quien nunca expresó que aplicaba el método inductivo para la enunciación de su teoría de la selección natural defendida ardientemente en su libro “El origen de las especies”.
Según Darwin, la espontaneidad de la evolución de las especies podrá ser aceptada con esas y otras observaciones, pero cuando se llega al hombre ya se introducen razonamientos metafísicos que, de alguna manera incluyen principios dogmáticos.
La principal observación que se ha formulado al método inductivo es que se basa en pruebas que, necesariamente, lo son en cantidades finitas (por oposición a lo infinito) y siempre existen dudas sobre lo que podría resultar en la prueba n+1. Sin embargo, la aplicación del método debe basarse en bases estadísticas que otorgan aproximaciones muy aceptables.




