Por: Dr. Alejandro Rubina López
En el lugar denomina Nina Marca, situado en el distrito de Canchabamba, perteneciente a la provincia de Huacaybamba, región Huánuco, se encuentra un importante vestigio arqueoastronómico pre inca.
Al observar este vestigio arqueológico, construido en un lugar estratégico, en la cima de una colina andina llamado mirador, que tiene forma circular, con cuatro escalinatas que conducen a un altillo o altar, llamado ushnu o watgakuna, nos conduce a pensar que es un centro ceremonial astronómico del mundo andino pre inca.
Durante el periodo inca y pre inca, los jatun yachag runa, yarpachacug runa, etc., construyeron observatorios astronómicos con la finalidad de observar los fenómenos del espacio celeste, principalmente para hacer seguimiento al Sol y a la Luna para determinar los meses del año, con fines agrícolas, pecuarios y sociales.
Según Garcilaso de la Vega (2009.:112), los incas conocieron los solsticios, para observar los solsticios, en el Cuzco construiyeron ocho torres al lado oriente y ocho torres al lado poniente.Afirma que para verificar los solsticios, el mismo Inca observaba la salida del Sol, al respecto escribe: “Para verificar el solsticio se ponia un Inca en cierto puesto, para ver el salir del Sol, miraba haber si salía, se ponia por entre las dos torres pequeñas que estaban al oriente y al poniente. Y con este trabajo se certificaba la astrología de los solsticios” .
Garcilazo de la Vega en los Comentarios reales tambien explica que durante el Tawantinsuyu construyeron aposentos al Sol que era una especie de altares mayores que estaban mirando hacia el oriente, es decir; por donde nace el Sol.
Como sabemos los conocimientos de los incas, no partió de la nafa, sino que los conocimientos prmigenios de sus antecesores que fueron los runas del periodo pre inca, no lo descartaron, ni dejó de lado, por el contrario los asimiló y sistematizó en un sistema de cococimientos mucho mas avanzado. Se observa por ejemplo; que los instrumentos de observación astronomica del periodo pre inca, se diferencia por el uso de una tecnología incipiente, en cambio en el periodo inca, emplearon una tecnología mucho más elevada, de mayor nivel tecnológico, lo cual constituye una evidencia de la evolución del conocimiento de los runas del mundo andino.
Los conocimientos primigenios astronómicos del periodo pre inca, que tuvo carácter de una proto ciencia, se desarrolla desde épocas muy tempranas. Dichos conocimientos astronómicos, durante el Tawantinsuyu, se conviete en un conocimiento mucho más avanzado que tuvo carácter de una avanzada ciencia andina.
Desde este punto de vista y para nuestra interpretación, el vestigio arqueoastronomico de Nina Marca que se encuentra en el distrito de Canchabamba, es un observatorio astronomico pre inca que fue construido para observar la salidad del Sol durante el solsticiode de invierno que ocurre entre el 21 y 24 de junio y asi determinar el año nuevo andino, por cuanto les era importante ubicarse en el tiempo para dedicarse a las actvidades agrícolas, pecuarias y sociales..
Este vestigio arqueoastronómico, en uno de los lados se observa una escultura de una cabeza humana que los arqueólogos llaman cabeza clava. Esta cabeza clava rústicamente tallada e incrustada sobre una pared de piedra construida con una tecnología incipiente, está orientado al lado Este.
Al observar este vestigio arqueoastronómico con una escultura de una cabeza humana, mirando al lado Este, por donde nace el Sol, nos conduce a pensar que esa cabeza humana representa al astro Sol que consideraban su padre progenitor, en consecuencia era su Dios principal.
Debajo de la escultura de cabeza humana o cabeza clava, se encuentra una ventana de forma rectangular.
Curiosamente tanto la ventana que se encuentra debajo de la cabeza humana, está orientada hacia el lado Este, es decir, se encuentra mirando por donde nace el Sol.
Para nuestra interpretación, esta cabeza clava mirando hacia el lado Este, representa al Sol y la ventana ubicada debajo de la escultura, es el aposento donde los primeros rayos del Sol, proyecta su luz solar durante el solsticio de invierno, lo cual ocurre entre el 21 y 24 de junio de todos años, fecha en la se celebra el año nuevo andino.
Por las característica de la construcción de este vestigio arqueológico y del diseño de la figura de la cabeza clava, es decir; de la escultura de la cabeza humana, se puede inferir que corresponde a la etapa pre inca, incluso se puede decir que es una escultura pre Chavín, o anterior a la cultura Chavín de Wantar. Hacemos esta deducción lógica por cuanto la cabeza clava de Chavín de Wantar, ha sido tallada haciendo uso de una tecnología mucho más desarrollada.
Lo impresionante de este vestigio, es la existencia de esculturas de cabezas humanas o cabezas clavas en el territorio de región Huánuco, como es el caso de la cabeza clava de Nina Marca, ubicado en el distrito de Canchabamba de la provincia de Huacaybamba.
La escultura de una cabeza humana, no solo se han encontrado en la provincia de Huacaybamba, sino también en la provincia de Huamalíes, específicamente en el distrito de Chavín de Pariarca. Los hallazgos de estas esculturas de cabeza humana que los arqueólogos denominan cabezas clavas genera de por si un gran interés.
Al percatarnos y observar las esculturas de cabezas humanas o cabezas clavas en el territorio de la región Huánuco y Ancash, nos hace pensar que los hombres de Lauricocha y de Kotosh, en su proceso evolutivo de nivel inferior a superior, se expandieron y migraron a otros territorios dando origen a los runas de la cultura Chavín de Wantar ubicado en la región Ancash. Es lógico así, por cuanto; desde el punto de vista científico, lo se produce es la evolución y casi nunca la involución.
La existencia de este vestigio arqueoastronómico, constitye una evidencia que existío una proto ciencia durante el periodo pre inca, cuyos origenes se remontan a epocas muy tempranas.
Por las evidencias halladas de vestigios arqueoastronómicos en Kotosh Wayra Jirkan, Kotosh Higueras, Ñaupa Marca, Kotosh Mito, etc. Se puede afirmar que los origenes de una proto ciencia andina se remontan a epocas muy temprnas del periodo arcayco.
Teniendo en cuenta, la importancia que tiene este vestigio arqueoastronómico, en nuestra condición de docente universitario, cumpliendo un nuevo paradigma de investigación, llamado investigación-acción, se ha solicitado a la Dirección Desconcentrado de Cultura de Huánuco a fin de que declare patrimonio cultura de la Nación el vestigio arqueoastronómico de Nina Marca.
De acuerdo a la Ley orgánica de Municipalidades, corresponde al Gobierno local, en este caso a la Municipalidad Distrital de Canchabamba, promover su puesta en valor y conservación este valioso legado y herencia cultural de nuestros ancestros.
( ) Docente de la Carrera Profesional de Filosofía, Psicología y Cs. Ss. de la Facultad de Educación de la UNHEVAL)



