Quinceañera murió tras ser embestida por ebrio

La quinceañera Yesabel Huamalí Chauca (15), embestida por el automóvil Volkswagen azul de placa de rodaje DOP-686, conducido por Deivi Carbajal Paredes, murió el lunes a las 11:00 p. m. a la altura del centro poblado de Chicrín, cuando era trasladada en una ambulancia a Lima.
Huamalí había resultado con traumatismo encéfalo craneano cerrado grave tras ser embestida y lanzada a varios metros mientras cruzaba la Avenida Universitaria, frente a la puerta principal de la Unheval, el domingo a las 3:00 p. m. cuando salía de paseo junto a sus familiares.
La otra víctima, Amelia Chauca Torres (30), quien resultó con el hombro y pierna izquierda fracturados. Además de golpes internos, se complicó su salud y fue internada en la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) del Hospital Hermilio Valdizán. Las otras dos menores resultaron con lesiones leves.
Los familiares denunciaron negligencia y falta de humanidad de los médicos, argumentando que se demoraron en agilizar los trámites para su trasladado a Lima con la excusa de que no había camas; no estaba el médico para firmar la referencia; no había ambulancia y, cuando ya lo tenían todo, recién iniciaron el trámite para que una enfermera la acompañe.
«Mi hija tenía un hematoma gigante en la nuca, pero los médicos solo la tuvieron sedada. Cuando el sedante le pasaba se desesperaba de dolor y me decía: “Ayúdame, mamá; auxíliame. Yo no me voy a morir», declaró muy acongojada, Dina Chauca Torres (36).
Por su parte, Nilo Valentín Torres criticó al presidente regional Rubén Alva por la falta de ambulancias; tildó de inoperantes e inhumanos a los galenos del nosocomio regional y los culpó de la muerte de su sobrina Yesabel, de 15 años.

Conductor fue recluido en penal de Potracancha
El juez Leonardo Alipázaga Rivera, del Juzgado de Investigación Preparatoria de Amarilis, ordenó el internamiento por nueve meses con prisión preventiva para Deivi Carbajal Paredes, quien conducía en completo estado de ebriedad el vehículo que embistió, mató a la menor Yesabel (15) y dejó herida a su tía Amelia y a un bebé, de ocho meses.
El fiscal, a cargo de la investigación, Miguel Malpartida Mendoza, argumentó que Deivi conducía el vehículo con 2.55 gramos de alcohol por litro de sangre (cinco veces más que el mínimo permitido por ley), por lo que fue acusado por el delito de homicidio culposo y lesiones culposas. Podría recibir más de seis años de cárcel efectiva.
El fiscal manifestó también que el sujeto aceptó que conducía en estado de ebriedad y habría expresado estar arrepentido; sin embargo, eso no resarcirá el daño ocasionado por la temprana muerte de la estudiante del tercer año de secundaria del colegio Amauta; más aún, porque el sujeto es reincidente porque tiene un proceso archivado por conducir en estado de ebriedad, y otro en proceso de investigación por el mismo delito en Lima.