Miles de franceses se congregaron en la Plaza de la Concordia de París para recibir a la selección de Francia, orgullosos a pesar de la derrota y de la desorganización de los homenajes a la llegada, con varios cambios de planes entre la Federación y el Gobierno.
Recién aterrizados de su vuelta desde Qatar, los jugadores galos subieron a un autobús que los llevó directamente al corazón de la capital, para poder saludar a sus aficionados desde el balcón del emblemático Hotel Crillón.
La plaza los recibió con vítores, bengalas y al grito de “allez Les Bleus” (vamos, Azules).
Especialmente el entrenador Didier Deschamps, coreado por su nombre de pila, y la gran estrella del combinado francés, Kylian Mbappé, levantaron con euforia los decibelios junto al Sena.
“Estamos orgullosos del equipo francés, estamos orgullosos de su desempeño incluso si terminó mal para ellos, estamos muy muy orgullosos de ellos”, compartió con EFE otro hincha que acudió a la Plaza de la Concordia con su mujer y sus dos hijos enfundados en banderas galas.




