Desde hace mucho, algunos inescrupulosos han lucrado y engañado a muchas familias con el cuento del ingreso directo a las Escuelas Técnicas de la Policía Nacional.
Hablamos no solo de falsos policías, sino también de algunos efectivos policiales que tratan de aprovecharse de la humildad y necesidad de las personas.
Es así que algunos ciudadanos que fueron estafados, denunciaron a la fiscalía que el brigadier de la policía les había ofrecido “ayuda” para ingresar a la Escuela Técnica de la Policía de Huánuco.
Esta supuesta ayuda consistía en que este brigadier, que trabajaba en dicha escuela, iba a influenciar en las altas autoridades para que estos postulantes ingresen aún sin contar con el mérito suficiente.
La fiscalía anticorrupción, a cargo de la doctora Isabel Fernández, realizó una brillante gestión, y logró que el brigadier Orlando Rojas Mosquera, quien engañó a varias personas, sea sentenciado a ocho años de cárcel.
Existen funcionarios quienes están acostumbrados a lucrar de este tipo de exámenes, que no solo se dan en la Policía, sino también en todas las áreas del Estado.
Entendemos que, por ejemplo en el sector Educación y Salud, hay algunos personajes que cobran cupos con el cuento de ofrecer una vacante segura. Este tipo de hechos debe de ser desterrado de nuestras instituciones.
Importante tener en cuenta que se acerca el nuevo examen de nombramiento docente, y, según algunos maestros que no se han inscrito, ya están cobrando 8000 soles por un acceso directo al magisterio. Esperemos que esto sea solamente un rumor de mal gusto.
Por otro lado, también, se debe de considerar que hay cierta responsabilidad por parte de las personas engañadas, quienes buscan un ingreso fácil por no prepararse adecuadamente.
Para empezar, tanto el funcionario que cobra como el ciudadano que paga, están en falta.
El ingreso a la Policía, para cualquier otra institución del Estado, debe ser meritocrático y se debe basar en el mérito y las habilidades de una persona.
Por lo tanto, el “ingreso directo” a la Policía es contrario a los principios de seguridad nacional a los que se comprometen todas las fuerzas policiales.
Si queremos que nuestra policía mejore el nivel de percepción en la ciudadanía, se requiere también formar nuevos y mejores efectivos.
Lo que se busca, idealmente, es evitar los abusos de poder y la corrupción, que es el gran cáncer que padece nuestro país.




