Reforestación, tarea de todos

El mundo vive actualmente un fenómeno provocado por el hombre, que produce cambios climáticos sumamente peligrosos para su supervivencia, con altas temperaturas que están destruyendo los glaciares andinos y produciendo el agotamiento de las reservas de agua y con ello el calentamiento global, que está trayendo diversos males, catástrofes climáticas e insospechados flagelos para la humanidad, que nada hace para revertir esta difícil situación.
Seguimos contaminando los ríos, destruyendo los bosques de los valles interandinos y amazónicos y los poco que quedan en algunos lugares, como Carpish, en el caso de Huánuco.
Una luz de esperanza que podría hacer cambiar la situación es la iniciativa de un grupo de gente que está demostrando que sí se puede hacer bien las cosas y en favor de la naturaleza. La ONG Diaconía, junto a la Comunidad Campesina de Umari y con el apoyo de la Municipalidad de la zona, ha recuperado gran parte de los bosques de Monte Potrero. El importante trabajo realizado por todos los mencionados ha conseguido que la gran mayoría de la población umarina, sino todos, tomen conciencia de la importancia de mantener y proteger el bosque, ya que gracias a este tienen agua para regadío y así sobrevivir.
Precisamente para este fin de semana, en el Bosque Monte Potrero se ha programado la “Fiesta por el Agua”, donde todos los presentes participarán de una campaña de reforestación con especies propias del lugar para continuar repoblando el bosque. Ojalá esta iniciativa contagie a las otras autoridades municipales, como de Chinchao, Chaglla, Kichki, Ambo; es decir, a todas las comunidades campesinas para cuidar la flora de estos lugares.
Esta actitud es digna de emular. La tierra requiere de nuestro apoyo y nuestro sacrificio. Cuidemos el hábitat donde vivimos, que es el único que tenemos, y así dejaremos a nuestros hijos y nietos la mejor herencia de un mundo sin contaminación y sin plagas; es decir, con aire y agua puros para una mejor calidad de vida.