Por Willy Marcellini Ramírez (*)
Cuando se dio la pandemia se creó una oportunidad para los negocios de servicios de entregas a domicilio, de los productos que los clientes compran vía online o por medios telefónicos, o conocidos comúnmente como delivery, esto porque las personas tenían restricciones de salida o movilidad para hacer sus compras y poder abastecerse de productos, principalmente productos de primera necesidad.
En muchas ciudades se pudo ver la creación de muchos emprendimientos de servicio de delivery. Bastaba con mirar las calles y ver motocicletas con un determinado logo o marca, formales o informales, con números de teléfono para tomar sus servicios de delivery. Sin embargo, conforme pasaba la pandemia y se levantaban las restricciones muchos de estos emprendimientos paulatinamente fueron desapareciendo. Hoy son pocas las empresas de delivery que se dedican exclusivamente a este rubro, pero sí se puede ver que los negocios han implementado el servicio de delivery como parte de su modelo de negocio.
¿Por qué decayó el delivery de terceros? ¿Por qué se fueron retirando de la actividad? Una primera aproximación puede ser el significativo gasto que representaba para sus clientes el tomar sus servicios, además que cada vez había menos personas dispuestas a pagar por un servicio que ellos mismos podían hacerlo, más aún considerando que los precios de los insumos, materia prima o productos que compraban ya habían subido bastante (en algunos casos más del 50 % de su precio). Por tanto, muchas familias y negocios empezaron a disminuir en tomar los servicios de delivery para no afectar sus bolsillos o su rentabilidad respectivamente. En los negocios la compra de insumos y/o materia prima es muy necesaria porque es parte de su negocio.
Debido al boom de los servicios de delivery, a nivel nacional se empezaron a desarrollar muchos aplicativos, que cobraban onerosas comisiones por sus servicios. En esa línea opina Blanca Chávez, presidenta de la Asociación de Hoteles, Restaurantes y Afines (Ahora) indicando que las comisiones de reparto de las apps son elevadas, sobre todo en un contexto de recuperación para la mayoría de los negocios, refiriendo asimismo que “por lo general, los negocios pequeños son los más afectados, pues al tener un menor nivel de rotación, comparado con las grandes cadenas, el valor de sus comisiones es mayor”.
Un ejemplo al respecto es que los aplicativos como Pedidos Ya y Rappi cobran a los pequeños clientes comisiones entre el 20 % y 30 % de la venta, pero a aquellos de capitales importantes, que tienen mayor rotación y niveles de ventas, podrían cobrarles una Comisión del orden del 10 %.
En los tiempos actuales, un negocio tiene que estar paulatinamente evaluando sus estrategias y sus finanzas; al respecto principalmente su estructura de costos y si tiene que pagar 30 % de las ventas a un tercero, en este caso por el servicio de delivery, está afectando significativamente la rentabilidad de su negocio; por tanto, no es de extrañar que paulatinamente se utilice menos el servicio de delivery de terceros por esos motivos.
Una salida que tuvieron los negocios al respecto fue apostar en contratar sus propios repartidores. Al respecto, Javier Vargas, presidente de la Asociación de Restaurantes Marinos y Afines del Perú (Armap), indica que el 70 % de las aproximadamente 38 mil cebicherías que existen en nuestro país ya están contratando sus propios repartidores. Actualmente, muchos negocios ya han recuperado sus ventas, incluso superando sus indicadores prepandemia, pero según estimaciones con menores márgenes. Estos márgenes podrían haberse reducido en rangos de 20 % u 8 % en algunos rubros.
Eso podemos verlo principalmente en el rubro de restaurantes, con negocios que subieron moderadamente sus precios y otros que los congelaron, pero que sufrieron un impacto en sus márgenes de ganancia por el incremento de precio de los insumos o materia prima que utilizan.
Asimismo, se estima que alrededor de 50 % de emprendimientos han implementado estrategias digitales y de marketing para poder impulsar sus ventas, así como la ampliación de sus horarios de atención.
Negocios que no tenían delivery incorporados en sus negocios, hoy lo tienen. Dentro de las ventajas que tiene un delivery podemos mencionar el de poder reducir los costos, esto porque en principio, si es un restaurante o venta de comida, no se requiere de mesas o una sala de atención para operar por delivery. Además, permite generar más ingresos con la misma capacidad instalada que tiene el negocio, haciéndolo más eficiente al negocio ya que se atenderán más pedidos o ventas con los mismos costos fijos. Como desventaja es que deberás pagar al transportista y otros gastos por el uso de vehículos. Que quede claro que debes evaluar si conviene que tu negocio tenga sus propios repartidores o no.
Para poder fortalecer el servicio de delivery y aumentar las ventas, se sugiere automatizar las reglas de envío, mejorar la velocidad de impresión de etiquetas y documentos de envío y carga, la rapidez de toma de los pedidos, el empaquetado de los envíos, evaluar el número de transportistas que se debe tener (según la demanda), invertir en estrategias digitales y de marketing, hacer buenas fotografías de los productos o platos, utilizar apropiadamente las plataformas de internet y redes sociales, crear un sitio web útil, sencillo y realizar ofertas exclusivas para fidelizar a tus clientes. Saludos cordiales. Hasta la próxima.
(*)Es licenciado en Administración por la UNMSM, MBA por la Universidad de Génova, director de EIDE (Escuela Internacional del Dinero y la Empresa) e Inversionista independiente en la Bolsa de Valores de Lima. Correo: [email protected]




