Mindfulness y el liderazgo

La práctica del mindfulness y el liderazgo

Escrito por Jimmy Augusto Trujillo Olivo

¿Es posible lograr una armonía en el hogar y trabajo?

A muchas personas les cuesta mantener un equilibrio entre el trabajo y la familia. Es más, a algunos les puede parecer que los lugares de trabajo están llenos de distracciones y puede ser difícil mantener la atención.

Sin embargo, existen formas de alcanzar un balance interno y aumentar la atención y la concentración, esto gracias a la práctica de la atención plena o mindfulness. 

Mindfulness es una cualidad que puede cultivarse mediante la práctica de la meditación. Cuando se aplica al liderazgo, la atención plena puede ayudar a los líderes y emprendedores a estar más presentes, conscientes y centrados.

Además, la atención plena puede ayudar a tomar mejores decisiones, a gestionar el estrés de forma más eficaz y a relacionarse con los demás con mayor compasión y comprensión.

Algunas formas específicas en las que el mindfulness puede mejorar el liderazgo son las siguientes:

– Aumentar el conocimiento de uno mismo: Uno de los principales beneficios del mindfulness es que puede ayudar a los líderes a ser más conscientes de sus pensamientos, emociones y acciones. Esta mayor conciencia de sí mismo puede, a su vez, ayudar a los líderes a tomar mejores decisiones, gestionar sus emociones de forma más eficaz y relacionarse con los demás de forma más compasiva.

– Mejorar el enfoque y la concentración: El mindfulness puede ayudar a los líderes a estar más presentes y concentrados en la tarea que tienen entre manos. Esto puede mejorar la toma de decisiones, la resolución de problemas y la comunicación.

– Gestionar el estrés: El mindfulness puede ayudar a los líderes a gestionar el estrés de forma más eficaz. Esto puede conducir a una mejora de la salud y el bienestar, así como a un aumento de la productividad y la creatividad.

– Desarrollar la compasión: Uno de los principios básicos del mindfulness es la compasión. Al cultivar la compasión, los líderes pueden desarrollar una mayor comprensión y empatía hacia los demás. Esto puede mejorar la dinámica del equipo y la comunicación.

Según algunos estudiosos, la atención plena puede describirse como una “conciencia centrada en el presente” (Hyland, Lee y Mills, 2015). En otras palabras, un individuo consciente no está pensando en el pasado o preocupándose por el futuro; simplemente “está” en el aquí y ahora. 

Cada vez hay más pruebas que sugieren que la atención plena puede tener un impacto positivo en la salud mental y física (Chiesa y Serretti, 2009). Por ejemplo, se ha descubierto que la atención plena reduce el estrés (Brown y Ryan, 2003), la ansiedad (Kabat-Zinn, 1990) y la depresión (Teasdale et al., 2000).

Además, se ha demostrado que el Mindfulness mejora la calidad del sueño (Brown y Ryan, 2003), aumenta la inmunidad (Davidson et al., 2003) y reduce el dolor (Kabat-Zinn, 1990).

Entonces, ¿Cómo podemos incorporar el mindfulness a nuestra vida laboral?

Una forma es dedicar tiempo a una pausa de atención plena. Esto puede consistir en tomarse unos minutos para concentrarse en la respiración, o quizás escuchar una meditación guiada. Es importante encontrar un lugar tranquilo donde no te interrumpan.

Intenta notar la sensación de tu respiración al inhalar y exhalar.

Si tu mente divaga, simplemente vuelve a centrar tu atención en la respiración.

Tener presente que cuando estamos atentos, no pensamos en el pasado ni en el futuro, sino que nos centramos en el momento presente.

Puedes practicar la atención plena durante unos minutos, o durante períodos más largos si lo deseas.

También es posible integrar la atención plena en tus actividades diarias, como comer, caminar o incluso trabajar.

No hay una forma correcta de practicar la atención plena. Por ejemplo, puede ser a primera hora de la mañana o a última de la noche, o simplemente, siempre que recuerde. El horario lo pone usted.

Sin embargo, se debe considerar que los estudios y expertos sugieren que mayor su práctica mejores serán los efectos.

Lo importante es ser paciente y amable con uno mismo, y seguir volviendo al momento presente.