EMBARAZOS

EMBARAZOS EN NIÑAS Y ADOLESCENTES: ¿CÓMO REDUCIRLOS?

Por Salazar Barboza Arely Brillith, estudiante de la Facultad de Obstetricia de la UNHEVAL.


La “adolescencia” se define como el período de crecimiento y desarrollo humano que se produce entre los 10 y 19 años, esto según la Organización Mundial de la Salud (OMS); los cambios físicos, psicológicos y sociales presentes en esta etapa pueden exponer a los jóvenes a situaciones de riesgo, como lo es el embarazo en adolescentes que es un problema de salud pública. 

La tasa mundial de embarazo adolescente se estima en 46 nacimientos por cada 1000 niñas. En el Perú, tras la COVID – 19, se manifestó un incremento de 12% de embarazos adolescentes y en algunos departamentos como Iquitos este porcentaje es mayor, además de una disminución de 67 % en sus servicios de salud sexual y reproductiva. (1)

Los factores de riesgo identificados, de mayor porcentaje, según una investigación reciente publicada en Scielo son: La exposición a la violencia, la funcionalidad de la familia, la edad del primer embarazo de la madre, la situación emocional y el nivel educativo de los padres. Así mismo, en otro artículo declara que también los son el inicio de las relaciones sexuales a temprana edad, presión por parte de la pareja, consumo de bebidas alcohólicas o drogas. Por otra parte, estudios internacionales demuestran que el medio rural influye también favorablemente para el incremento del embarazo en la adolescencia. En el 2019, se realizó un estudio donde se encontró que el 60% de los padres en el Perú aún considera un tabú hablar de sexo con sus hijos.

La desinformación y el desconocimiento también es un factor que juega en contra de esta problemática, respondió Juan Villalobos, obstetra de un centro de salud en Huánuco entrevistado para un reportaje periodístico desarrollado por unas estudiantes de la UNMSM.

Impacto o repercusiones después de un embarazo adolescente: En el peor de los escenarios, muerte de la madre al momento del parto, por otra parte, los recién nacidos tienen una mayor probabilidad de registrar peso bajo al nacer, lo que trae riesgos a largo plazo, otro punto es el abandono de la pareja, conflictos familiares y expulsión del hogar, lo que lleva a la deserción escolar y proyectos de vida frustrados, adicionalmente problemas económicos y escasez de oportunidades.

Entonces, ¿Qué hacer ante este problema de alcance mundial? Los padres deben propiciar la confianza y el acercamiento con los hijos para que juntos busquen asesoría e información adecuada sobre este tema con el profesional de la salud. Desarrollar y ejecutar un plan adaptado a la nueva realidad en la que vivimos por la COVID-19. Implementar programas de Educación Integral de la Sexualidad y de la Salud Sexual y Reproductiva en las Instituciones Educativas. Garantizar el derecho de cada mujer a crecer libre de violencia y de las situaciones que les impone una maternidad en esta etapa temprana de sus vidas. Desarrollar un sentimiento de empoderamiento en la toma de decisiones asertivas con los adolescentes.

Todo tiene su tiempo. ¡Adolescencia y embarazo no deben coincidir!