Rubén Domínguez Ayala (22) fue recluido en el penal de Potracancha por disposición de la jueza Liliana Malpartida Valderrama, del Juzgado de Investigación Preparatoria Transitoria de Huánuco, tras ser acusado por el delito contra la vida el cuerpo y la salud en la modalidad de homicidio calificado.
El fiscal a cargo de la investigación argumentó que Domínguez habría cortado la yugular con el pico roto de una botella al agricultor Hernán Bernardo Garay (33), la noche del 18 de setiembre, en el centro poblado de Villa Tranca, distrito de San Pedro de Pillao.
La dueña del bar, donde se inició la gresca, Jovita Blácido Encarnación, manifestó que Domínguez salió (tras Bernardo) armado con un pico de botella vociferando: “Lo mato o me mata”. Después, retornó nervioso e invitó a las personas, con quienes tomaba, a que se fueran del bar.
Al día siguiente, la policía y el fiscal encontraron rastros de sangre desde la puerta del bar, donde Benardo fue atacado, hasta la zona de Cuchipampa, ubicada a espaldas del colegio Horacio Zevallos, donde murió desangrado por la herida cortante de cinco centímetros que tenía en la yugular, lado izquierdo.
En tanto, Domínguez Ayala, tratando de evadir responsabilidad, declaró que salió del bar tras romper el pico de la botella junto a otras tres personas. Afuera, Diolmides Tarazona le quitó el pico de botella rota, ataco a la víctima y le amenazó con asesinar a su esposa y a él, si avisaba lo que había visto (la agresión al agricultor).
La magistrada encontró indicios razonables que lo incriminan en el hecho por lo que será recluido en el penal de Potracancha mientras curen las investigaciones.



