Abandonados a su suerte se encuentran más de 2000 pobladores de la comunidad nativa Nuevo Unidos del Tahuantinsuyo en el distrito de Yuyapichis, provincia de Puerto Inca, ante el cierre del puesto de salud que funcionaba en dicha comunidad y que atendía a toda la población de la periferie.Esta denuncia lo hizo el consejero regional,Jennrydel Águila, quien expresó que los dos trabajadores asistenciales, que laboraban en ese establecimiento, fueron trasladados al distrito de Monzón. La decisión fue tomada por la Dirección de la Red de Salud Leoncio Prado que administra el sector salud de la provincia de Puerto Inca, sin haber consultado a la población ni autoridades que resultaron afectadas.
Jennry del Águila expresó que esta medida se decidió en el presente año, habiendo transcurrido más de seis meses desde el cierre del puesto de salud.La comunidad nativa Nuevo Unidos del Tahuantinsuyo se encuentra en las cercanías del río Negro, donde afloran las actividades mineras ilegales e informales que traen consigo la contaminación de sus aguas, producto del cual se reporta que los niños estarían enfermos por los metales pesados. Además, genera preocupación que se hayan reportado casos de VIH, por lo que se requiere atención con medicamentos de control que deben ser administrados y controlados por el personal de salud.
El consejero regional expresó que esinaudito amparar una decisión que deja al abandono total a una población de 2000 pobladores afectados por la minería informal e ilegal cuya inmediata consecuencia es el flujo constante de personas que irrumpen en la zona llevando enfermedades y vicios como el sida que, ante la falta de control, podría generar contagio. Las autoridades de la Red de Salud Leoncio Prado deben valorar que Puerto Inca representa más del 31% del territorio de nuestro departamento, que sus decisiones pueden afectar el futuro y hasta diezmar a la población por decisiones equívocas.



