El sector Salud sigue en crisis

No se trata solo de solucionar los vicios y problemas que se acarrea por décadas, sino también, las pésimas decisiones y acciones en las que se han incurrido en los últimos tres años, durante la gestión de Alvarado y compañía.

Como lo hemos denunciado varias veces, las irregularidades fueron constantes, la nueva infraestructura del Hospital Regional Hermilio Valdizán tiene grandes falencias y la falta de medicinas sigue sin solucionarse. 

En fin, va a ser todo un reto el solucionar estas deficiencias y negligencias en los siguientes ocho meses, o al menos parte de ellas.

Los nuevos funcionarios a cargo de la Diresa y del hospital HV, cuentan con mucha experiencia, trayectoria y son huanuqueños, conocen muy bien la situación del sector. Dicho esto, sus decisiones serán trascendentales para superar todos estos problemas.

Si el HV está en crisis, el Hospital Materno Infantil Carlos Showing Ferrari, está sumergido en el total desgobierno, caos y corrupción.

No es para nada un secreto que un grupo de médicos y enfermeras hacen y deshacen en el hospital. Se sabe que no les da la gana de atender a los pacientes, duermen durante su guardia, tienen licor (cerveza) y frigobar en sus espacios de descanso. Asimismo, no solo beben licor durante el horario de trabajo, sino que lo hacen en el mismo hospital.

También obligan a los pacientes a atenderse fuera del hospital para pagar por los servicios en los consultorios en los alrededores.

Del mismo modo, maltratan a las personas de las zonas rurales, los discriminan y maltratan por el simple hecho de vestir polleras. Les dicen que huelen mal, que primero deben de bañarse, utilizar desodorante y otros agravios que no vienen al caso. En resumen, hay un total desgobierno y hasta una mafia.

Son estos personajes los que no quieren que el Showing pierda su categorización, para sigan manteniendo sus gollerias, sigan cobrando enormes sueldos por no trabajar, y sigan chantajeando a los pacientes.

A todo eso se suma el acoso laboral al que sometieron a una doctora que terminó suicidándose, y que, hasta ahora, no les ha pasado nada a los responsables. Las denuncias están ahí, esperando acción de la Diresa.

El último hecho que causó indignación y que los pobladores de Amarilis protesten y amenacen con tomar el hospital, fue negar atender a una vecina de la zona que sufrió un corte en el cuello.

El estado de salud de la mujer era muy delicado, perdía mucha sangre y el personal médico, lejos de ayudarla, no la recibió. En el trayecto al hospital regional HV, la mujer falleció.