
Por Willy Marcellini Ramírez (*)
“Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa” Mark Twain
La semana pasada tratamos acerca de ciertas características que deben tener los emprendedores, una de ellas es el ser innovador. Coincidentemente, ayer 21 de abril fue el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación, día que fue designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante su resolución A/RES/71/284 del año 2017 con la finalidad de fomentar las ideas originales, para animar a las personas a pensar de manera diferente, para animar la utilización de la lluvia de ideas (brainstorming) -entre otras técnicas creativas- y fortalecer en las personas a que puedan realizar las cosas con más pasión de tal manera que se pueda provechar las oportunidades que se les presentan en todos los aspectos del desarrollo humano. Debemos recordar también que esta celebración coincidió con el nacimiento de Leonardo Da Vinci, quien es considerado como una de las personas más creativas de la historia, un ícono de la creatividad en las artes y las ciencias.
En realidad, del 15 al 21 de abril, ya en muchos países se celebra la Semana Mundial de la Creatividad y la Innovación con grandes eventos que impulsan los empresarios, universidades y gobiernos, en todos los niveles, como una oportunidad de despertar el desarrollo de nuevos pensamientos, nuevas ideas y acciones; y que lamentablemente en esta parte del planeta muy a menudo termina desapercibido y en un segundo plano.
En los negocios, de forma particular, se necesita creatividad para idear nuevas formas de hacer empresa y la innovación para dar un impulso a una empresa. Por ejemplo, si se tiene una empresa de desarrollo de software, y se observa una brecha u oportunidad en el mercado para un tipo específico de aplicación, se podrá desarrollarla. Entonces se necesitará de un equipo creativo e innovador que sea capaz de llevar a cabo esa idea y lanzarlas al mercado, a través del análisis del mercado, la identificación de las brechas y el planteamiento de las soluciones ingeniosas.
En nuestra realidad, puede que no haya una comprensión universal de la creatividad y la innovación, por diversos motivos, tanto así que muchas veces hasta son confundidos, pero no son lo mismo. En palabras simples podemos decir que la creatividad es un acto de concebir o crear nuevas ideas, imaginaciones, planes y posibilidades; mientras que la innovación es mejorar algo, iniciar o introducir algo nuevo y eficaz en el mercado, implica un cambio de la forma de hacer. Es decir, la creatividad está relacionada con la imaginación” y la innovación está relacionada con la “implementación”, la creatividad es un proceso imaginativo, mientras que la innovación es un proceso productivo.
En nuestro mundo ajetreado, puede significar un gran desafío hacer un espacio en nuestra agenda para avanzar en cultivar la creatividad, en nosotros mismos y en las personas que lo rodean, y en la implementación de la innovación más difícil aún. Sin embargo, esta pandemia nos ha demostrado que cuando las necesidades apremiaban, y pese los múltiples problemas desconcertantes, muchas personas se pusieron a concebir las ideas, a buscar, a aprovechar las oportunidades que se presentaban y ganaron impulso; como se diría criollamente se pusieron “a rodar el coche”, y es así como muchos negocios o emprendimientos salieron a flote en base a la creatividad y la innovación. Lo mismo pasó con las familias, los estudiantes, profesores y demás profesionales que “se las ingeniaron” para salir adelante.
Si se es creativo se encontrará nuevas formas y marcar la diferencia, y quizás esto sólo sea un punto de partida, para modificar el sistema de manera que sea relevante para nuestra sociedad y nuestras aspiraciones o planes. En tal sentido, algunas formas en las que se puede poner en práctica la Creatividad y la Innovación es compartir casos de éxito de innovación, organizar una reunión con lluvia de ideas sobre un tema en específico, mantener conversaciones durante sus reuniones de socialización sobre lo que significa la creatividad para todos, tomarse el descanso de formas nuevas y diferentes a las de siempre, pedir a sus equipos que diseñen una experiencia extraordinaria en sus trabajos, enseñar a las personas o colaboradores a cómo inculcar la creatividad en uno mismo y en los demás, entre otras. Recordemos que, para ser innovador, una persona debe tener la capacidad de observar las cosas, de experimentar, hacer preguntas y asumir riesgos.
Hay muchas experiencias que demuestran que las sociedades más innovadoras crecen más rápido y su crecimiento favorece de manera muy notable al bienestar de su población. Por tanto, es importante resaltar que la creatividad y la innovación tienen un papel fundamental en la solución de los problemas, y en el desarrollo económico, social y sostenible.
A manera de resumen podemos decir que la innovación es esencial para aprovechar el potencial económico de las naciones, que la sinergia de la innovación, la creatividad y el espíritu empresarial masivo pueden proporcionar un nuevo impulso para el crecimiento económico de nuestra sociedad y la creación de empleo. Puede ampliar las oportunidades para todos y no debe ser dejado de lado. Hasta la próxima. Saludos cordiales.




