EXCLUSIÓN A LOS PUEBLOS DE HONORIA

Por: Alfredo Ciro Cornelio P.

El viaje hacia el lejano distrito de Honoria en la provincia de Puerto Inca demora 13 horas surcando el imponente río Pachitea. Mientras cruzamos admiramos su belleza escénica y sus aguas profundas. Según los moradores de esa zona, estas aguas guardan riquezas incalculables y una valiosa biodiversidad de fauna acuática. Para ellos, el río es su fuente de alimentación, es su vehículo de transporte, es parte de su inspiración vivencial y saben muy bien que el río como los bosques representan su futuro.
Sábado 10 de setiembre, llegamos al otro lado del río donde están asentados los caseríos Monte Sinaí y El Triunfo. Visitamos parte de sus espacios geográficos y constatamos que cuentan con el potencial amazónico de grandes recursos naturales para la actividad económica productiva agropecuaria y turística, pero que el estado se ha olvidado por completo de esas comunidades, pese a ser la zona de amortiguamiento de la reserva El Sira. Los ecosistemas de la reserva han perdido enormemente su diversidad biológica, genética y hasta geográfica debido al cambio climático, pero también por falta de competencias y funciones de la Dirección de Desarrollo Estratégico del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas del Estado Sernanp, que no tiene la capacidad de coordinar y organizar a las comunidades y los caseríos colindantes a la reserva, según manifiesta el agente municipal del caserío Monte Sinaí, Elías Panduro Romaina.
Por otro lado, el Estado les tiene postergados en educación, vías de comunicación, salud, no cuentan con servicios básicos como electricidad, viven a oscuras. ¿Por qué estamos excluidos de toda posibilidad de desarrollo? se pregunta Panduro y al mismo tiempo se responde; aquí el Sernanp tiene mucho que explicar a los pueblos, sostiene en el primer momento de sus declaraciones a nuestro medio.
Efectivamente, al crearse la Reserva Comunal El Sira el 22 de junio de 2001, mediante Decreto Supremo Nº037-2001-AG como área natural protegida, ubicada entre los departamentos de Huánuco, Pasco y Ucayali, con el objetivo de conservar la diversidad biológica y a su vez beneficiar a las comunidades nativas de los grupos étnicos y caseríos colindantes de la reserva natural. El Sernanp, como ente rector del sistema nacional de áreas protegidas, habría cometido serios errores dentro de sus funciones y competencias, al desconocer los títulos de las comunidades de Monte Sinaí y El Triunfo. De acuerdo al pronunciamiento de la comunidad en la asamblea desarrollada el 11 de setiembre, manifestó que 1500 metros a partir de la faja marginal del río Pachitea, al fondo del bosque, pertenece a las comunidades de Monte Sinaí y El Triunfo; sin embargo, el Sernanp no respetó casi ochocientos metros de tierras tituladas y sin consulta previa invadió los terrenos y les impusieron el área de la reserva comunal El Sira, para luego decirles que se encuentran en la zona de amortiguamiento de la reserva. Si están en la zona de amortiguamiento, con qué beneficios sociales, económicos, culturales y otras oportunidades de desarrollo cuentan esas comunidades, de acuerdo a la estrategia de Plan Maestro de la reserva el Sira donde puntualmente en la línea de acción 2 dice: “La promoción del ecoturismo y actividades sostenibles en la reserva comunal El Sira y zonas de amortiguamiento, son actividades compatibles con la conservación del área, los pobladores ven estas actividades como alternativas para su desarrollo económico, que basados en la cultura de los pueblos se beneficien comunidades y caseríos colindantes; sin embargo, el estado a través del Sernanp se opone a toda iniciativa de desarrollo según el contundente pronunciamiento de la población.
Otro dirigente de la comunidad, mortificado por la indiferencia del Estado hacia los pueblos amazónicos dijo: “En estas condiciones, cómo podemos salir del atraso y la pobreza, la población crece, los jóvenes buscan nuevos espacios, nuevas oportunidades, es por eso que en una ocasión le planteamos a una de las funcionarias que la comunidad contaba con un plan de desarrollo local en proyectos productivos como agricultura y turismo sostenible. ¿Y saben cómo nos respondió? Aquí nada de proyectos, nada de actividad turística; aquí se respeta la reserva. Así maniatados de pies y brazos nos tiene el Sernanp, no nos deja caminar, y además, nos amenazan con meternos a la cárcel si no acatamos lo que ellos dicen. Como prueba tenemos a nuestro agente municipal notificado por el Ministerio Público de Coronel Portillo- Pucallpa, sencillamente por ser el promotor de una iniciativa para el desarrollo ecoturístico en el Lago Charuya, cuyo fin era revalorar enseñanzas y experiencias ancestrales muy valiosas mediante actividades ecoturísticas vivenciales como caminatas, avistamiento de aves, reconocimiento de plantas nativas exóticas, y medicinales, fotografía entre otras actividades que la población busca promover desarrollo, no son permitidos por el Sernanp. “Mientras tanto la impotencia, la desesperación, la indignación nos consume cada día al saber que el propio Estado nos maltrata y nos limita, mi pueblo está excluido socialmente”, manifestó contrariado el ciudadano Celso Uricuma del caserío Monte Sinaí, perteneciente al distrito de Honoria.