En casi todos los certámenes deportivos en los que participan deportistas huanuqueños, los resultados normalmente terminan siendo adversos para nuestros paisanos. Lamentablemente, esto sucede hace varias décadas y es que la idiosincrasia y el egoísmo de dirigentes, presidentes de federación, etc. no ha permitido que el deporte crezca y se desarrolle como debería ser. En el fútbol, por ejemplo, los niveles de corrupción son sumamente alarmantes y con una calidad que se encuentra en los niveles más bajos.
El equipo del León está como está por culpa de sus dirigentes, el Garcilaso del Cusco fue separado del campeonato profesional por no cumplir con sus deudas, mientras que a los clubes grandes, que también deben y no pagan, no les sancionan. En la Copa Perú, otro Garcilaso fue separado porque le permitieron participar de manera irregular por culpa de los dirigentes. Y esta semana, el Mariano Santos no pudo seguir en la Copa Perú, por esta misma situación, que conociendo la legislación del certamen, buscaron y lograron “arreglar” los problemas, de forma ilegal.
Se conoce también que en Huánuco se han expedido carnés de jugadores en las diferentes etapas sin respetar la disposición que los refuerzos se inscriben por etapas y no de otra manera, sabiendo de las prohibiciones legales.
En estas eliminatorias del Mundial de Rusia, ya estamos eliminados, gracias a la corrupción que viene desde Burga y sus seguidores que no hacen nada por mejorar y formar deportistas desde las divisiones inferiores, nuevas figuras con otros valores. Desterrando todo lo anterior, será la única forma para que el Estado también intervenga e invierta en el deporte como lo están haciendo Colombia y Brasil.



