Luego del gran show en el Congreso de la República en el que varios congresistas de diversos partidos políticos anunciaban que buscaban la admisión a debate de la vacancia del presidente Castillo por supuesta incapacidad moral permanente, al final, el pedido solo consiguió 46 votos. Se requería 52 votos como mínimo para su admisión.
Según algunos congresistas, la intención no era sacarlo del cargo, sino que el presidente concurriese al legislativo para explicar los hechos cuestionables donde se ha visto involucrado. Para empezar, sus suspicaces reuniones con políticos y empresarios en la sucursal del Palacio, en Breña, a media noche y quitándose el sombrero. Además, para que él mismo explicara decisiones como la designación a ministros cuestionados y otras más.
El hecho que no se haya llegado a los 52 votos, no es mera suerte a favor de Castillo, se debe a algo mucho más coordinado entre las bancadas. Por algo se dice que, en política nada es coincidencia, lo más probable es que se hayan tranzado diferentes acuerdos con ellos. Nada es gratis.
Ojala que este “susto” que se ha llevado el hombre del sombrero de día y de gorra de noche, sirva para hacer las cosas diferente y de manera más seria. Castillo no puede seguir gobernando como si siguiera en campaña política.
En solo cuatro meses, ha destinado más de 5800 millones de soles a programas sociales. El resultado logrado, se ha ganado la simpatía de los ciudadanos de las clases más humildes, sin embargo, continúan siendo pobres y con hambre. Y ese mismo dinero se hubiera destinado para capacitación y generación de empleo en el mismo sector, es muy probable que muchas familias hubieran mejorado su condición necesitada.
El país está harto de tanto enfrentamiento. Por un lado, el pobre sigue siendo pobre y el millonario se vuelve más millonario. Y por otro, la clase media va desapareciendo. Se necesita una reactivación económica plena.
Es importante también que la justicia se fortalezca y se supervise. De diez casos de autoridades o exautoridades denunciadas, solo una termina siendo sentenciada, y muchas veces con penas leves. La impunidad continúa fortaleciéndose. Ya es tiempo de trabajar por el país.




